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La obesidad va más allá de un problema estético. En realidad es una enfermedad crónica que genera padecimientos como diabetes, hipertensión, problemas hepáticos y cardiopatías.

“Los alimentos altos en calorías se han propagado increíblemente. No importa el nivel socioeconómico y no se trata de que si yo tengo más como más, sino de malos hábitos alimenticios. Hay personas que tienen mucho y comen mal, así como otras que tienen poco y también comen mal, porque ingieren alimentos que no los nutren”, manifestó Isaías Montealegre, especialista en cirugía bariátrica y director de la clínica de obesidad del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.

En enero de este año, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), publicó el informe "Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe". Según este estudio, Nicaragua tiene un 49.4% de la población con sobrepeso. El representante regional de la FAO, Eve Crowley, expresó, respecto al sobrepeso en América Latina, que "nuestros patrones alimentarios han cambiado desde dietas basadas en cereales, frutas, verduras y legumbres hacia alimentos altos en azúcares, sal y grasa".

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El Dr. Montealegre insistió en que “estamos recurriendo mucho a las bebidas azucaradas, a los jugos de cajitas. Se nos olvidó cortar un mango y hacerlo fresco, no bebemos chicha ni pinolillo, sino que todo lo bebemos de botellas y de cajas, porque es más fácil y más barato. Eso es lo que ha hecho que la obesidad aumente”.

HIJOS DE OBESOS

“El hijo de un padre o una madre obeso tiene 40% de probabilidad de ser obeso, si los dos padres son obesos el riesgo llega hasta el 80%”, resaltó Montealegre.

El doctor manifestó que los nicaragüenses todavía tenemos la oportunidad de consumir los alimentos directos del que los plantó e incluso en nuestras casas tenemos acceso a frutas, una ventaja que debemos aprovechar.

Asimismo, dijo que aunque no hay cifras de cuánto le cuesta a Nicaragua tener un alto índice de obesidad en su población, recalcó que en Estados Unidos el precio de esta enfermedad es de 3 billones de dólares anuales, más que una guerra, y por eso se está luchando contra la obesidad, igual que en México, donde han optado por poner impuestos a los productos perjudiciales.

“La obesidad produce diabetes, hipertensión y otras enfermedades crónicas, además del ausentismo laboral, pues el paciente obeso rinde mucho menos que un paciente sano en todos los aspectos de su vida”, resaltó.

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CIRUGÍA BARIÁTRICA

El doctor Montealegre señaló que en el caso de la cirugía bariátrica, el problema de la cantidad de pacientes que se la hacen es el costo, porque en realidad no es accesible para todos. En el caso del hospital Vivian Pellas, suman 150 casos en los últimos cinco años, con muy buenos resultados.

“Es un error grave el que la mayoría de la gente cree que sirve solo para verse bien, no es una cirugía estética, sino por salud porque la obesidad es una enfermedad crónica, como que tenés diabetes, hipertensión, así que si te van a operar es porque realmente tenés esa enfermedad. No es para alcanzar en un vestido. Claro como efecto secundario el paciente obeso se sentirá bien porque se ve más delgado y los demás se lo empiezan a notar, pero lo que tiene que mover a buscar ayuda es mejorar la salud”, aclaró el galeno.

CRITERIOS PARA OPERARSE

Entre los criterios para ser elegible para la cirugía está que el paciente debe tener obesidad en cualquier grado, con un índice de masa corporal arriba de 30.

“Por otro lado, muchas personas piensan que un paciente obeso con todas estas enfermedades crónicas no pueden operarse, pero en realidad sí se puede. Incluso he tenido pacientes obesos que han sufrido hasta dos infartos y los hemos operado y han mejorado notablemente su salud. Es un paciente con el que se lleva un protocolo más cuidadoso, pero se les hace la cirugía. El procedimiento solo es contraindicado en pacientes con enfermedades terminales como cáncer, VIH y sida. Los pacientes con enfermedades hepáticas y renales son candidatos a la cirugía bariátrica porque ayuda a mejorar sus condiciones para esperar el trasplante”, aclaró.

En cuanto a si los pacientes vuelven a subir dijo que el porcentaje depende de la técnica empleada, que son dos: by pass y manga gástrica. La manga es una técnica menos compleja, pero de un 15 a 20 por ciento de los pacientes que no entran a un programa de seguimiento puede volver a subir de peso, porque tienen una predisposición genética a la obesidad, así que si no se cuida se verá afectado.

El doctor aclaró que si se hace la manga gástrica y 5 o 6 años después el paciente vuelve a subir de peso se le puede hacer by pass gástrico, pero una vez hecho este procedimiento ya no hay vuelta atrás.