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No se comprendió si las autoridades policiales de la ciudad de Granada estaban protegiendo excesivamente la marcha de la Red de Mujeres contra la Violencia, RMcV, o si el “aparataje” era una forma de presión e inspección contra sus acciones.

Esa fue la interrogante y la impresión que dejó la gran cantidad de policías y las fuertes medidas de seguridad aplicadas a la actividad de las mujeres que ayer por la mañana marcharon por las coloniales calles de Granada hasta el parque central, como parte de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

“Detuvieron nuestros buses y nos dijeron que requisarían los vehículos buscando morteros y armas. Además, revisaron los documentos de los buses y multaron al conductor de nuestra unidad de transporte porque no tenía autorización para transportar gente a la ciudad”, nos dijo Fátima Millón, perteneciente a la RMcV.

Millón consideró raro tantas medidas de seguridad para dos buses llenos de mujeres. Agregó que ellas nunca han utilizado morteros en sus actividades. Las mujeres exigieron al Poder Judicial castigos ejemplares en los casos de feminicidios y violación sexual, tales como el de un violador primeramente absuelto por un jurado de “conciencia” y que en poco tiempo volvió a violar a otra niña.

El caso mencionado se dilucidaba en los juzgados de esa ciudad. Por situaciones como éstas, la directora del Centro de Mujeres Ixchen en Granada, Martha Fuentes, mencionó que había poca confianza en la justicia de la ciudad.

Se sienten intimidadas

Entre otras desconfianzas sobre la acción policial de ayer, Millón también señaló que “a pesar de tener una ruta determinada, nos cambiaron la ruta, y queremos entender que tanta presencia policial y de antimotines lo que en realidad hacía era protegernos, pues encabezaron nuestro camino, mientras otro cordón de vehículos policiales iba por calles alternas. Además, una ambulancia y un carro de bomberos nos seguían”. Por su parte, Darling Munguía, representante de la RMcV, indicó que desde su perspectiva, había una exageración; casi un acoso.

“Como si nosotras fuéramos antisociales. No sé por qué la Policía actuó como si de delincuentes se tratara, mientras en las marchas de organizaciones afines al gobierno no prohíben los morteros, ni requisan de la forma que lo hicieron con nosotras. Creo que está bien que nos resguarden, está bien que protejan la seguridad ciudadana, pero creo que la forma de hacerlo en nuestro caso, parece más tener la intencionalidad de infundir miedo”, declaró Murguía.

Policía argumenta su accionar

El comisionado general Ramón Avellán, jefe de Policía de Granada, comentó que la Red de Mujeres hizo la solicitud para su actividad desde el 5 de febrero, que posteriormente fue aprobada.

“Como nos dijeron que era un evento nacional y tendrían a unas mil personas, entonces decidimos pedir apoyo de la brigada de Managua para poder responder ante cualquier tipo de violencia que podría suceder”, argumentó, mencionando que en total al menos participaron 40 miembros de su institución, entre policías de línea y antimotines.

El jefe policial mencionó que pidieron a las mujeres una fianza en caso de violencia y daños a bienes públicos o privados. Además, al igual que en todo evento, les recomendaron cero licor, cero armas de fuego o armas cortopunzantes y se les dijo que serían requisadas, por lo que estuvieron de acuerdo.

“Además, los ciudadanos de Granada son muy civilistas y no gustan de las alteraciones al orden público o eventos que vengan a afectar la tranquilidad de la ciudad”, comentó el oficial Avellán.