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El presidente Daniel Ortega aceptó ayer dos grandes verdades que hasta ahora el Gobierno había mantenido bajo la sombra: “No existe actitud política” de parte de la Comisión Europea para aprobar la partida presupuestaria prevista para este año, y las plantas eléctricas que hasta hace una semana se consideraban parte de la “cooperación solidaria” de Venezuela, deberán ser pagadas.

Ortega inició ayer el diálogo nacional que promueve el gobierno, con sectores sociales organizados afines al Frente Sandinista y en él, durante más de una hora, se refirió a la crisis financiera mundial; a la manera cómo Nicaragua la enfrentará y respondió a las críticas que le hacen a su Administración.

Sobre el dinero líquido que la Comisión Europea no ha desembolsado para el PGR de este año, expresó: “Hay una actitud política de no aprobar ese fondo. Mientras tanto, hay un diálogo con ellos en el marco del respeto y sin condiciones, no se puede condicionar políticamente la cooperación”.

Dicha partida está suspendida por las denuncias que por fraude hizo la oposición, luego de las elecciones municipales del año pasado. La falta de este desembolso provocó un déficit en el PGR que el Gobierno pretende compensar con una reforma al Presupuesto, que incluye la reducción de varios gastos por más de un mil millones de córdobas.

El Alba y la CRM

El mandatario no se refirió a la decisión que hoy anunciará el directorio de la Cuenta Reto del Milenio, programa del gobierno de Estados Unidos que podría ser suspendido definitivamente, y que está congelado desde diciembre del año pasado también por las denuncias de fraude.

Ortega, sin embargo, comparó la Cuenta Reto del Milenio con la cooperación venezolana que se da en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas, pues ninguna de las dos es incorporada en el PGR.

“Es importante decir, frente a la campaña mediática de nuestros adversarios, que nosotros tenemos dos cuentas que se mueven independientes del Presupuesto de la República: la Cuenta Reto del Milenio y lo que es la cuenta del Alba”.

La principal crítica que los opositores hacen al Alba es que no está contabilizada la cooperación, pues se maneja desde empresas mixtas donde el Estado tiene participación, pero que no rinden cuenta.

A propósito de eso, Ortega expresó: “Y los que empezaron con esta modalidad fueron los norteamericanos con la CRM, nosotros no hemos hecho más que poner en práctica con Venezuela la misma modalidad, ¡lo que es bueno para el ganso es buena para la gansa!”

“¡Claro que hay que pagar!”

Ortega reafirmó que las plantas de generación eléctricas que Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) está instalando sin licitar, a pesar de que así lo establece la Ley de Contrataciones del Estado (Ley 323), serán pagadas por los usuarios.

Cada vez que el gobernante inauguraba las plantas energéticas expresaba que éstas eran parte de la cooperación que se da dentro del Alba. “Que nos envíen las plantas y después ya veremos cómo nos entendemos”, dijo en una ocasión, mientras sus funcionarios aseguraban que éstas no constituían una deuda del país.

“Ahí hay una campaña feroz porque no son regaladas, ya quisiéramos nosotros que todos los empresarios privados fueran como Venezuela”, exclamó el mandatario, y luego afirmó enérgicamente: “Hay que pagarlas, ¡claro que sí!”

Ortega alabó el Alba, y aseguró que sin la ayuda de Venezuela, la situación de Nicaragua “sería catastrófica”.

Constitución injusta con él

A juicio del mandatario, es injusto que los diputados puedan reelegirse y no los presidentes. Ayer, con el aplauso de líderes sandinistas de fondo, una vez más reafirmó su deseo de reelegirse en el cargo.

“El pueblo es el que tiene la decisión, si reelige o no reelige”, dijo Ortega, quien recordó que la Constitución de 1987 permitía la reelección presidencial continua.

Entonces, prosiguió refiriéndose a las elecciones nacionales de 1990, el “pueblo decidió no reelegirnos y nosotros respetamos”.

“En la reforma del 95 coartaron ese derecho (de reelegirse continuamente). Los alcaldes no se pueden reelegir, el presidente no se puede reelegir, los diputados sí, eso no es justo”, dijo.

Contra los medios otra vez

Nuevamente Ortega lanzó duras críticas a los medios de comunicación, de quienes dijo “se alegran” cuando se retiene la Cuenta Reto del Milenio y se suspenden los desembolsos de la Unión Europea, pero “quiero ver si se van a alegrar cuando se queden sin capital”.

“Ojalá reflexionen y se den cuenta de que la situación no está para juegos”, expresó, refiriéndose a titulares de los periódicos que no son a favor del gobierno.

A esas críticas se le sumó el diputado Gustavo Porras, quien luego de exaltar el modelo tributario estadounidense, secundó la propuesta de modificar la Constitución para que haya reelección continua, y lanzó su piedra a los dueños de medios escritos: “Sandino dijo: ‘Vamos a luchar contra el chamorrismo, Sandino no anduvo con cuentos’”.

Ortega calificó a Montealegre como “el gran ladrón”, habló de la crisis financiera de la que Estados Unidos no puede culpar a Hamas, Bin Laden o Irán, y dijo también que la empresa Cone Denim paralizará la producción en dos semanas para adecuar la producción a la demanda, y que los trabajadores del Estado volverán a trabajar de ocho a cinco de la tarde.