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El gobierno de Nicaragua, a través de la Cancillería, publicó este martes un documento titulado “Libro Blanco: La realidad del proceso electoral municipal de 2008 en Nicaragua”, y con el cual pretende legitimar, ante la opinión pública y ante los países cooperantes, los resultados del proceso electoral celebrado el pasado 9 de noviembre, donde el FSLN se adjudicó la victoria en las municipales.

El documento, de 25 páginas, fue distribuido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, y según información oficial, el canciller Samuel Santos lo utilizó durante su reciente visita a Bruselas, Bélgica, para convencer a la comunidad europea de que no existió el ampliamente denunciado fraude electoral.

En su parte introductoria, el “Libro Blanco” destaca que los beneficios y logros alcanzados en estos primeros dos años de gobierno son evidentes, “y por ello la oposición exacerba sus críticas antes y después de las elecciones municipales, como un intento de desmeritar y desprestigiar las victorias populares”.

“La manipulación individual que han hecho de las elecciones municipales de 2008 algunas personas y partidos políticos, han puesto en riesgo el apoyo y la cooperación internacional que recibe la población para avanzar en su lucha contra la pobreza y el atraso en que quedó sumido después de 16 años de neoliberalismo”, sentencia el escrito.

El contenido del libro lo componen nueve puntos, entre los cuales destacan: Plan preparado por la oposición política y mediática; Cancelación de personería jurídica al Partido Conservador y al Movimiento Renovador Sandinista; El caso del Centro de Investigación de la Comunicación (Cinco) y otras organizaciones no gubernamentales; y Fundamentación jurídica y de hechos sobre el proceso de las elecciones municipales.

El resto del contenido lo complementan los temas: Observación electoral internacional y financiamiento de alta intensidad; Observación electoral internacional legítima; y Patrón repetitivo de conducta de Eduardo Montealegre ante derrotas electorales.

El documento señala la existencia de una “estrategia desplegada contra los avances sociales y económicos” del gobierno, y denuncia que una de las “tácticas utilizadas” por la oposición, fue una “campaña de deslegitimación anticipada de los resultados”.

Pocos días ante de las elecciones del 9 de noviembre pasado, una encuesta realizada por la Universidad Centroamericana (UCA), reveló que el liberal Eduardo Montealegre se adjudicaría la Alcaldía de Managua, con el 50 por ciento de los votos de los capitalinos, derrotando a su oponente, el sandinista Alexis Argüello, quien obtendría el 40 por ciento.

Dicha publicación generó polémica, cuando la primera dama Rosario Murillo salió ante los medios, para descalificar la encuesta por viciada.

En su “Libro Blanco”, el gobierno sandinista sostiene que la cancelación de la personalidad jurídica del PC y del MRS, “fue una decisión del Consejo Supremo Electoral en estricto apego a lo dispuesto por la Ley Electoral”.

Señala que las “actuaciones” de Cinco, y de “unas pocas organizaciones no gubernamentales”, revelaron “claros propósitos políticos” en el contexto preelectoral. La intención de estas entidades, según el gobierno, era “afectar la imagen y la legitimidad del órgano electoral y los preparativos del proceso electoral”.

Según el escrito, “la pretendida observación electoral” por parte de organismos nacionales e internacionales no gubernamentales, “se constituyó en un elemento adicional de la campaña de desestabilización y deslegitimación del Consejo Supremo Electoral y del Gobierno”.

“Los mismos mecanismos de guerra de baja intensidad utilizados a finales de los 80, fueron utilizados en este proceso”, añade el libro.

Y finalmente, descalifica los reclamos del político liberal Eduardo Montealegre, ya que estaría utilizando “un patrón repetitivo de conducta ante su fracaso político”.

El libro blanco del gobierno, termina sus páginas reiterando el compromiso del Ejecutivo y del FSLN, “con el desarrollo democrático, participativo y pluripartidista a través de la democracia representativa y participativa, tal como lo consagra nuestra Constitución Política”

“Seguiremos apoyando la verdadera observación internacional, pero también nos opondremos y denunciaremos el financiamiento y la injerencia de países, embajadas acreditadas en nuestro país y organizaciones no gubernamentales, nacionales y extranjeras, en los asuntos internos de los nicaragüenses, los únicos que podemos decidir sobre nuestros propios asuntos y nuestro propio presente y futuro”, finaliza.

Si desea consultar el documento íntegro, hágalo desde nuestro sitio:"La realiadad del proceso electoral municpal 2008 en Nicaragua".