Vladimir López
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Revisando el listado de jueces plenos de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, en la página web del Tribunal de La Haya, encontramos al recién electo Antonio Cancado Trindade, anterior juez ad hoc de Costa Rica, en el juicio sobre el río San Juan.

Es decir, un juez que había sido propuesto y que representaba a Costa Rica para llevar el caso del río San Juan, resulta que ahora va a participar como juez y parte en las deliberaciones y toma de decisiones de la Corte, ya como juez pleno, porque no tuvo la honestidad de autoexcusarse, y debido a que el equipo jurídico de Nicaragua no ha tenido la suficiente habilidad para recusarlo en tiempo y forma, o no lo quiso recusar.

Los especialistas del derecho señalan que no se puede ser juez y parte al mismo tiempo, no obstante, parecería que Nicaragua está dispuesta eventualmente a permitirlo. Si bien es cierto, Costa Rica no quiso nombrar un nuevo juez ad hoc, esta situación parece darle ventaja al país del sur, porque en el caso de Nicaragua, que sí tiene un juez ad hoc, Gilbert Guillaum, un jurista muy prestigiado y conocido, éste no es permanente, es nombrado sólo para el caso, en tanto que ya el juez de Costa Rica se reúne con sus colegas de los próximos 10 años, luego de su elección por la Asamblea General de la ONU.

Lo lógico era que Costa Rica nombrara su juez ad hoc al igual que lo hizo Nicaragua y no quedar en aparente desventaja. Antonio Cancado vivió mucho tiempo en Costa Rica como juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Director del Instituto de Derechos Humanos, según el currículum leído en las audiencias orales del proceso actual, donde tomó posesión a vista y paciencia de una Nicaragua indiferente a su destino. Podemos asistir a una lucha entre animalito pequeño y amarrado, contra un tigre suelto.

Caldera: “Es una barbaridad que no lo hayan impugnado”

Para el ex canciller de Nicaragua, Norman Caldera, “es una barbaridad no haber impugnado al juez Cancado “porque es más tico que otra cosa. Este señor vivió en ese país durante muchos años, fungió como presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH y está bien identificado con el país vecino”.

“No es lo mismo un juez ad hoc que un juez pleno. Un juez ad hoc es nombrado exclusivamente para un caso, mientras que un juez pleno tiene que verse con los demás jueces para analizar otros casos y tiene más oportunidad de incidir en un fallo”, dijo el ex canciller.

Díaz: “Nicaragua se flexibiliza peligrosamente”

Por su parte, Mauricio Díaz Dávila, ex Embajador de Nicaragua en Costa Rica, consideró que Nicaragua en el juicio está flexibilizando peligrosamente su posición y haciendo concesiones eventuales.

Díaz citó concretamente la disposición de entablar negociaciones por el Agente y un abogado de Nicaragua en los Alegatos Orales; la disposición de explotar conjuntamente el río con Costa Rica, en un contexto de cooperación transfronteriza, también en los alegatos orales y la supresión de visa (durante los alegatos orales) para pobladores residentes de la margen derecha del río, rompiendo así la generalidad de las leyes y motivando que un abogado de Costa Rica hablara de “concesión” insuficiente, pues debía de extenderse a todos los pobladores, no solo a los residentes de la margen derecha.

Otros puntos muy importantes citados por el ex embajador Díaz, son la ausencia en el juicio de pruebas y las declaraciones claves, como la del canciller costarricense Tovar Faja, aceptando que los derechos de Costa Rica eran “limitados”, en el periódico Al Día, en junio de 2002, lo que le consta como embajador, pues él mandó el reporte.

Todo parece indicar que en las prioridades, el tema del RSJ ha estado muy atrás del tema de Colombia, donde hubo un equipo nacional y unitario detrás y en todo momento, ya que parece que ahora se busca un entendimiento en detrimento de la soberanía de Nicaragua, dijo Díaz.