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Eran las once y treinta y siete de la mañana cuando el féretro de Claudia Pérez Mendoza se acomodó finalmente en el hueco de tierra de cuatro paredes, recién cavado para ella en el cementerio Milagro de Dios en Managua.

Dos de sus hijos, de nueve y quince años, lanzaban flores plásticas sobre el ataúd de su madre mientras la tierra arrojada encima las engullía rápidamente.

Su tercer hijo, de cuatro años, en brazos de su padre a varios metros de la fosa, no parecía darse cuenta de lo que pasaba.

La mujer de 34 años que residía en el barrio Dimitrov fue sepultada el día de ayer, tres días después de haber sido encontrada sin vida en un predio baldío del barrio Hialeah, con el rostro desfigurado, 17 estocadas en el cuerpo y cortaduras de arma blanca en uno de sus brazos y oreja.Familiares despidieron a Claudia Pérez en el cementerio Milagro de Dios.

“Dijo que la tenían amordazada, que ellos solo querían dejarla ciega, pero que se pasaron”, cuenta Silvia Mendoza, tía de la víctima, según supuestas informaciones que han obtenido de la Policía Nacional sobre la confesión de Marcia Obando Ramírez, exsuegra de Claudia y principal sospechosa del crimen.

Los familiares de la fallecida también aseguran que en la casa de Obando en Santa Ana Sur se encontraron las gafas de sol que la víctima portaba la última vez que la vieron con vida y su celular personal, aunque con otra carcasa. Fue el mismo hijo de Claudia, de 15 años, quien reconoció los lentes quebrados de su madre.

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DETENIDOS

Según Mendoza, son cinco los detenidos por la Policía Nacional en estos momentos.

Además de Obando Ramírez, de 56 años, se encuentran bajo custodia policial su marido (identidad no revelada) e hijo, Frank Ramírez, expareja de la víctima, así como Ricardo Soza Barquero (marcado por la técnica canina) y un hombre más, quien supuestamente transportó en su camioneta el cuerpo de la mujer y cuyo nombre no se dio a conocer.

“El hombre que agarraron ayer dijo que Marcia le dejó a la niña (una nieta) para que la cuidara, porque ella iba a salir a pasear”, relató Mendoza y agregó que el hombre fue detenido en las cercanías de la UCA, pues aparentemente vendía arena en ese sector.

También aseguran que Obando se ha declarado culpable pero no ha inculpado a los otros detenidos.

El Nuevo Diario no ha logrado confirmar las versiones con la Policía Nacional.

RECONSTRUCCIÓN DEL CRIMEN

Aunque la Policía Nacional no ha dado versión oficial del caso, se conoce que durante tres días se han movilizado junto con Obando, a fin de reconstruir los hechos del crimen.

La sospechosa ha mostrado a las autoridades los diferentes puntos de la capital donde supuestamente se movilizó con su pareja tras el crimen. Ayer al mediodía, Obando llevó a los oficiales al antiguo Dennis Sport, ubicados de Enel Central 200 metros al lago, lugar donde se presume quemaron el bolso y otras pertenencias de la víctima.   

“Yo en realidad soy amigo del señor (pareja de Obando, cuya identidad no se ha revelado) y ella (Obando) vino el viernes a dejarle una niña de unos ocho meses, hija de la actual pareja del hijo”, dijo Domingo Morales, cuidador del local.

Morales reveló que Obando tenía encuentros casuales con el hombre, aunque ambos supuestamente tienen parejas estables.

AUDIENCIAS PÚBLICAS

Hermanas de Claudia mencionaron que la fallecida no era quien hostigaba a su exsuegra. “Era al revés, la vieja siempre venía aquí, nosotras le dábamos de comer, todavía el lunes vino a citarla”,  y añadieron que la relación amorosa que había sostenido con Ramírez se extendió durante tres años, aunque de forma ocasional.

La familia Pérez Mendoza exige a las autoridades que el juicio se realice a puertas abiertas para que puedan asistir todos los familiares y medios de comunicación. “¡Justicia, justicia, que las audiencias se hagan públicas”, dijo Eveling  Pérez, hermana de la víctima.

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