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Los directivos de Enacal al fin reconocieron que existe un exagerado desabastecimiento de agua potable, pero aseguran que sólo fue el fin de semana pasado, y otra vez lo atribuyeron a interrupciones en el servicio de energía eléctrica. Unión Fenosa reconoció el problema, pero les aclaró que la sed en mención no es puntual, sino toda una “crisis” que enfrentan “desde hace varios meses algunos sectores del país”.

Respondiendo a estas quejas de los pobladores, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), ayer informó en una nota de prensa que dicha situación ocurre por “las interrupciones de energía que hemos enfrentado en los últimos tres días en el proceso de bombeo de agua potable a las redes que abastecen las conexiones domiciliares”.

Precisan que el sábado y el lunes pasado, las fallas en el servicio de energía les suspendieron el bombeo en 10 equipos instalados en los pozos, pero el domingo fue el día más crítico, pues aumentó hasta 28 bombas inhabilitadas.

“Como se aprecia, se han dejado de bombear casi 23 mil metros cúbicos de agua durante 156.62 horas sin energía o por alto voltaje, lo cual también impide que los motores funcionen porque son trifásicos”, reza la nota de Enacal, donde exponen en tres cuadros la ubicación de los pozos, la causa y el total de horas de afectación, la cantidad de clientes perjudicados y la producción de agua que se dejó de entregar.

“Enacal insta nuevamente a Unión Fenosa a volver más eficiente el suministro de energía, dado que perjudicamos la calidad del servicio de agua cada vez que nos interrumpen el fluido eléctrico. Nuestro pueblo tiene derecho a recibir un buen servicio de agua”, concluye la nota.

Casi de inmediato, Fenosa respondió a Enacal mediante un “comunicado de aclaración”, donde le recuerdan que --a diferencia de los de Enacal-- sus clientes “son testigos de la mejoría evidente en el servicio de energía eléctrica, durante 2008 y lo que va de 2009… así que no compartimos cualquier vinculación de la crisis de agua potable que atraviesan desde hace varios meses algunos sectores del país”.

En el comunicado, Fenosa reconoce que los circuitos donde están conectadas las estaciones de bombeo fueron afectados en las fechas mencionadas, incluso, desde un día antes a los mencionados por Enacal, pero aclaran que se debió a fuertes rachas de vientos que fueron alertadas por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Estaban preparados, dicen

Explican que el Ineter les alertó de este fenómeno natural que afectaría al país entero desde el viernes, “por lo que se redobló el dispositivo de cuadrillas de reparaciones en la franja del Pacífico del país”.

“Sin embargo, como era de esperarse, se produjeron afectaciones de fuerza mayor provocadas por los vientos de más de 55 kilómetros por hora. Managua y el sur del país fueron las zonas con mayores afectaciones”, reconoce la distribuidora de energía.

Prometen continuar los planes de mejora de la calidad del servicio “priorizando aquellos que tienen incidencia en la calidad de vida del pueblo nicaragüense, como es el caso del agua potable”, reza el documento de Fenosa, donde aprovecha para recordarle a Enacal que siempre será así, “independiente de la enorme deuda que arrastra la empresa de agua potable con las distribuidoras”.

Desde el martes, los pobladores del anexo al barrio Grenada comenzaron a arrancar sus medidores de agua potable como protesta ante el desabastecimiento y ante los enormes montos que se reflejan en las facturas que les envía Enacal. Ayer, después de conocer la nota de la empresa, terminaron de arrancarlos todos.

Doña Esther Salinas, quien habita en una humilde vivienda con tres personas y no tiene ningún negocio, fue una de ellas. Su servicio está a nombre de María Castro, y es el cliente número 700-7-202-250 en la zona, ruta y cuenta de Enacal. Tenía el medidor y la última factura en sus manos, mientras protestaba por “el pésimo servicio de esta gente inoperante”.

Y es que Enacal asegura que entre el 24 de diciembre del año pasado y el 23 de enero de este año, esa señora y su familia consumieron 102 metros cúbicos de agua potable, aunque Salinas sólo tiene un grifo en toda la casa. No obstante, esa cantidad de líquido sólo la pudieron haber gastado sacando de la estrecha tubería dos litros por segundo las 24 horas del día en todo el mes facturado.

Sólo por el consumo de ese mes, Enacal le cobra un mil 65 córdobas con 10 centavos, y en la misma factura le recuerda que, por aparte, debe otros 56 recibos que equivalen a una mora acumulada de 4 mil 749 córdobas con 74 centavos.

Enacal habla de manipulación

En esa misma situación está el señor Juan Arteaga y hasta una iglesia evangélica ubicada en este sector, y en otra nota de prensa Enacal “condena la manipulación” que supuestamente han sufrido todos y cada uno de estos usuarios, lo que a su criterio, fue lo que provocó que arrancaran su medidor.

En este segundo informe, Enacal asegura que se trata de un caso que tienen 164 usuarios del barrio Grenada, a quienes este mes se les envió facturas donde se les cobra entre cuatro córdobas y dos mil 954 córdobas, y brinda una lista detallada de cada cliente.

“Enacal condena la manipulación sobre los usuarios y demuestra cuál es el verdadero monto facturado, e insta a los usuarios a que sometan los reclamos que consideren inapropiados para su revisión”, reza la nota.

Los directivos de Enacal dicen que este barrio fue beneficiado por un proyecto ejecutado en conjunto con el organismo Hábitat, y así “se mejoraron las redes de agua potable y se instalaron medidores”.

Confiesan que todo este barrio “siempre tuvo mal servicio de agua y Enacal lo abasteció durante meses con cisternas. Al mejorar el abastecimiento y colocar medidores, se empezó a facturarles, y la reacción ha sido quitar los medidores”.

Explican que Enacal siempre les entrega facturas y nunca fueron pagadas, por eso acumularon mora de cuatro años. Incluso, señalan que hasta “se inició en 2009 un nuevo proceso de facturación, sometiéndose la mora de medio millón de córdobas al proceso de prescripción”.