Jorge Eduardo Arellano
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El presidente Daniel Ortega y el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) conformaron ayer una “comisión de seguimiento”, donde se discutirá y buscarán soluciones a 22 propuestas hechas por la empresa privada, luego de una extensa reunión que dejó satisfechas a ambas partes.

Según el presidente Ortega, el diálogo con el Cosep fue “franco”, y abordaron temas apremiantes para los empresarios. El mandatario, sin embargo, insistió en que en el campo político la situación “ha evolucionado”, dejando de un lado la petición hecha por la empresa privada sobre los resultados de las elecciones municipales.

“Hasta el día de hoy, 153 municipios están trabajando con normalidad”, expresó Ortega, quien agregó que “la situación que se vive hoy no tiene nada que ver con la de los días posteriores a las elecciones” porque el pueblo no se ha “dejado arrastrar”.

El Cosep planteó la necesidad de una reforma electoral que Ortega acogió, pero el mandatario también se refirió a la posibilidad de una reforma constitucional y tributaria.

Pero el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, luego de la reunión expresó que “fueron claros en que no están a favor de ninguna reforma constitucional y tributaria”, pero que sí ven la urgencia de un cambio en el sistema electoral “para que tengamos un árbitro creíble y observadores independientes”.

La comisión

La comisión de seguimiento empezará a trabajar a partir de la próxima semana, y estará conformada por tres representantes del gobierno y tres de la empresa privada.

Hasta el momento, Aguerri aseguró que los representantes de las 17 cámaras que componen el Cosep están satisfechos, porque explicaron sus preocupaciones al presidente. “Ahora viene lo que va a salir de la comisión y ver los temas que nos preocupan, los económicos, sobre todo”.

Durante las cuatro horas que duró la reunión, abordaron la posibilidad de mirar hacia otros mercados. Aguerri adelantó que en los próximos meses entregarán una propuesta de tratado entre Nicaragua y Venezuela, de modo que los empresarios no dependan del Estado, y las relaciones con ese país sean de empresa a empresa.

Los planteamientos del Cosep

La aplicación urgente de medidas económicas, políticas y sociales que promuevan el desarrollo de la economía del país, el abandono de la confrontación partidaria incentivada por el gobierno y el respeto jurídico institucional, fueron las propuestas que el Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, expuso al Presidente de la República, Daniel Ortega, según se extrae de la página web de esta organización.

Los empresarios argumentaron que Nicaragua está viviendo un clima muy tenso en la economía, teniendo en cuenta que en 2008 la cooperación externa se redujo en un 30 por ciento, respecto a 2007, mientras en el período enero-febrero 2009, el volumen y el valor de las exportaciones se redujo en 2.79 por ciento respecto al año pasado en el mismo período.

Además, plantearon que el crecimiento negativo en los últimos dos trimestres, indica recesión económica en el país. Así mismo, en la balanza de pagos el déficit aumentó en 43.3 por ciento entre 2007 y 2008. Un problema que se agudiza, ya que el año pasado apenas se alcanzó el 2 por ciento en el crecimiento económico, cuando las proyecciones se estimaban en 4.5 por ciento. Para este años prevén una baja hasta al -1 (menos uno) por ciento.

Argumentaron que el desempleo aumentó, mientras la tasa de expansión de las remesas se redujo, del 22 por ciento en el primer trimestre de 2008, hasta un estremecedor 0 por ciento en el cuarto trimestre.

Ante la crisis planteada, el Cosep propuso, en primer lugar, consensuar una agenda económica de país, evitando que la agenda política partidaria se imponga sobre las demandas económicas y sociales de los nicaragüenses.

Pidieron que el gobierno restaure su credibilidad democrática perdida ante la comunidad cooperante, especialmente por los reclamos de transparencia en los resultados electorales municipales de noviembre de 2008. Esto tiene que estar acompañado de la garantía, por parte del gobierno, para los próximos procesos electorales, de una administración electoral imparcial y transparente a través de autoridades creíbles, incluyendo la supervisión nacional e internacional en dicho proceso.

Los representantes del Cosep recalcaron a Ortega que se evite la profundización de la crisis política y económica actual, suspendiendo posibles reformas constitucionales y reformas tributarias que provoquen mayor división en el país, mientras pidieron que sus discursos oficiales abandonen los permanentes ataques al sistema de la libre empresa y del libre mercado.

Le conminaron a promover la institucionalización y modernización del Poder Judicial, fortaleciendo la independencia de los tribunales de justicia, y que se garantice de las personas propuestas a ocupar cuerpos colegiados sean seleccionadas bajo criterios de representatividad gremial, idoneidad profesional entre otros requisitos, pero en ningún caso por criterios político-partidarios.

Además de pedir que los programas gubernamentales beneficien a todos los nicaragüenses por igual, indicaron que es imperativo evitar el surgimiento de actuaciones arbitrarias e ilegales de funcionarios públicos, lo cual, en la actualidad, crea inseguridad jurídica, y que no se obstaculice la libre empresa.

Aprovecharon para recomendar una política salarial “en defensa del empleo y de la competitividad”, no incrementar cargas tributarias y no tributarias para garantizar la estabilidad fiscal y la no discrecionalidad en las técnicas ambientales.

También solicitaron la Reforma a la Ley del Salario Mínimo demandada por los empresarios, la aprobación consensuada a la Ley de Vivienda, consensuar la Ley de Zonas Costeras, reforma consensuada a la Ley de Contrataciones del Estado, la aprobación de la Ley de Pensiones, y la reforma al monto del techo del Impuesto sobre la Renta.