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La educación preescolar, la primaria y la secundaria tienen un alto costo en la economía familiar, tomando en cuenta que el ingreso promedio de los nicaragüenses asciende a un poco más de cinco mil córdobas, según datos del Banco Central, dijo el economista Arturo Solórzano. “Al enviar un hijo a la escuela pública, se invierte unos 14 mil córdobas al año”, indicó el especialista.

Esta situación no es reciente, expresó Solórzano, pero se viene agravando con el transcurso de los años. A simple vista, el costo monetario en una escuela pública es mucho menor del 140 por ciento que en una privada.

Señaló que aunque la escuela pública no se paga por matrícula ni por colegiatura, el resto de costos como uniformes, útiles escolares, transporte y merienda, entre otros, son asumidos por los padres de familia, lo cual impacta en la economía de hogar.

“El costo de entrada a una escuela privada para dos niños, oscila entre los once y trece mil córdobas, pues se incluye prematrícula, matrícula, pago de enero y de febrero, y otros cobros del colegio. En el caso de una escuela pública, se reduce al gasto de uniformes y útiles escolares a siete mil córdobas entre ambos”, detalló el economista.

Salarios y educación

Según datos del Banco Central, el costo de la canasta básica en febrero era de unos cinco mil 391 córdobas. Si un padre matriculó al hijo en un centro público, invirtió el 31 por ciento de su salario.

Solórzano expuso que los padres tienen dos opciones: “…enviar a sus hijos a la escuela y reducir su consumo básico, o no matricularlos para poder comprar la canasta básica. Claro que las familias que tienen otro ingreso adicional están en mejor situación, pero no son la mayoría, y donde hay tres o cuatro hijos en edad escolar, la situación es peor.”

Si se decide enviar al niño a una escuela privada de mediana calidad, el padre invierte 34 mil córdobas anuales, a precios actuales. Mantener a dos hijos estudiando en un centro privado cuesta casi los cuatro mil córdobas mensuales, y unos mil 700 córdobas en una pública. En esta última sólo paga transporte y merienda, aunque puede ser menos si la escuela está cerca y los envía a pie o en bus.

“Esto significa que para una familia de ingresos medios de cinco mil 496 córdobas, que es el salario promedio nacional a octubre de 2008 --según cifras del Banco Central--, es imposible enviarlos a una escuela privada”, dijo el economista.

Ahorrar o endeudarse

Solórzano afirmó que esto sobrepasa el salario promedio nacional, y pesa en la decisión de enviar o no a los niños a la escuela. “No queda más opción que endeudarse para poder asegurar la entrada al nuevo año escolar, y en el peor de los casos, desertar del sistema”, lamentó el especialista.

Además, dijo que el costo mayor está en los útiles escolares. Adquirir sólo los libros de texto para la escuela primaria tiene un costo promedio, por alumno, de mil 300 córdobas, y de dos mil córdobas para la secundaria.

“Sólo los libros de inglés cuestan entre 200 y 600 córdobas, según el autor, y la realidad es que ningún joven sale hablando inglés al terminar la secundaria, por lo que es un gasto casi inútil”, señaló el economista.

Agregó que de poco sirve el fuerte gasto que los padres de familia tienen que hacer en libros, si el resultado es que sólo el 5 por ciento de los estudiantes pasa la prueba de ingreso en las universidades.

Ejemplo despreciado

“En algunos países, los libros son comprados por la escuela y entregados al alumno al inicio del año, teniendo éste que devolverlos al final o pagar en caso de pérdida o daño. Así, cada libro puede ser usado al menos durante tres o cuatro años por diferentes alumnos”, indicó Solórzano.

De esta manera, el costo del libro se reduce hasta un 30 por ciento, y se incluye como parte del arancel mensual. Afirmó que aplicar este sistema significaría un ahorro aproximado de 900 córdobas por alumno de primaria, y de mil 400 córdobas para uno de secundaria. Para el país significaría varios millones de dólares en ahorro.

Otra sugerencia que dio el economista es que los estudiantes cuiden los libros, para así venderlos al año siguiente y recuperar el 50 por ciento de la inversión.