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La joven Silvia Regina Escobar Calix perdió al bebé que llevaba en su vientre mientras estuvo detenida por las autoridades de migración de México, según el portal Nvinoticias.com. 

Además señaló que la embarazada no recibió atención médica mientras  estuvo detenida en la garita del Instituto Nacional de Migración (INM) de Tapanatepec, municipio ubicado en la zona oriente del istmo de Tehuantepec.

También expresó que Escobar tenía casi los nueve meses de embarazo cuando fue  detenida por oficiales de migración, junto con su madre, en la garita La Ventosa, en un autobús que venía de Chiapas el pasado sábado en la madrugada. Ambas realizaban la travesía hacia Estados Unidos. 

Ignoraron el dolor 

A partir del momento de la detención, Escobar comenzó a sentirse mal y reportó el hecho a los agentes migratorios, pero no le hicieron caso, según la denuncia del Albergue Hermanos en el Camino, de Ciudad Ixtepec.

Señala la denuncia que  la embarazada fue trasladada a la garita de Tapanatepec, donde se puso grave pero fue atendida un día después. Funcionarios del INM llevaron a Escobar al hospital de Tapanatepec y al no contar con el material médico para ser atendida, fue trasladada al hospital general Macedonio Benítez Fuentes de Juchitán, donde fue imposible salvar al bebé.

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El medio de comunicación mexicano expresó que sobre estos hechos fue informada la cónsul de Nicaragua en Chiapas, quien llegó al lugar para realizar todos los trámites legales para la repatriación de cuerpo del bebé, mientras reportó lo sucedido al albergue de migrantes en Ixtepec.

Silvia Regina Escobar Calix permanece retenida en la garita del INM en Tapanatepec esperando su repatriación a Nicaragua  por las autoridades mexicanas. 

Hasta las instalaciones migratorias  llegó el personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)  de México para levantar la queja de la nicaragüense.

Denuncias reiteradas

Cabe señalar que el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra en declaraciones al portal Nvinoticias.com hizo responsable a Marcos Cortés Corpus, delegado estatal del INM, por la muerte del bebé, al no brindarle la atención médica necesaria en las instalaciones migratorias de Tapanatepec.

El sacerdote en reiteradas ocasiones ha denunciado a los  agentes de las dos garitas del INM en el istmo: La Ventosa y Tapanatepec, por realizar un trabajo violento y hasta de “cacería” contra los cientos de migrantes en el sur de Oaxaca, violentando sus derechos humanos.

El Nuevo Diario intentó comunicarse con el sacerdote Solalinde Guerra para conocer detalles del caso, pero hasta el cierre de nuestra edición  no contestó nuestros mensajes.