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La violencia y desigualdad de género son factores que inducen a niñas y adolescentes a abandonar el sistema escolar, concuerdan especialistas.

“Muchas niñas dicen que tuvieron que salir de la escuela por diferentes razones, pero relacionadas con su género, esto especialmente posprimaria”, comentó Matthew Carlson, director de país de Plan Internacional.

Las niñas no logran terminar los ciclos educativos por diferentes razones, entre ellas los embarazos adolescentes, asociados en la mayoría de los casos a situaciones de violencia, afirmó Dayra Valle, coordinadora del Programa de Gobernanza e Inclusión Social del Ieepp.

La niñez reproduce en la escuela el lenguaje sexista y las actitudes violentas aprendidas en el hogar.

Valle también mencionó otros factores como la asignación de roles dentro del hogar desde pequeñas edades, como el cuido de los hermanos u otros miembros de la familia, o situaciones de riesgo a las que se enfrentan las niñas para ir a la escuela, sobre todo las menores de zonas rurales que tienen que caminar solas durante largas distancias.

“En muchos de los casos los padres prefieren no mandarlas a la escuela por esa situación de riesgo”, destacó la experta.

Carlson comentó que la deserción escolar en niñas es un síntoma de la discriminación, del abuso sexual, físico, psicológico y violencia en distintos espacios.

“En las niñas (abandonar la escuela) es más una decisión impuesta, a los chavalos también se les presentan obstáculos para continuar la educación, como el tema del trabajo, pero es mucho más discriminatoria la situación de las niñas”, mencionó Carlson.

Cerrando la brecha

Un factor clave para avanzar en la equidad de género en la educación es la capacitación de docentes en estos temas, opinó Jorge Mendoza, director del Foro de Educación y Desarrollo Humano (FEDH).

Asimismo, declaró que “no podemos avanzar en equidad de género en la educación si el discurso de la escuela es diferente del de los padres de familia” puesto que la niñez reproduce en la escuela el lenguaje sexista y las actitudes violentas aprendidas en el hogar.

Para Carlson promover la equidad empieza desde la primera infancia, desde antes que los menores cumplan cinco años, “porque esos paradigmas quedan en la cabeza de los más pequeños”.

Plan Internacional trabaja temas de género con énfasis en niñas, en aproximadamente 300 comunidades rurales del país. A través de esta organización se promueve la educación de padres y madres a nivel comunitario y en instituciones educativas se trabajan habilidades para la vida con niños y adolescentes.

“Todo lo hacemos en coordinación con los ministerios de educación, salud, familia, con la policía, queremos buscar la sostenibilidad a través de la colaboración entre entidades públicas y otros actores”, detalló Carlson.

Es esa colaboración la misma que Valle apuntó puede ser clave en las mejoras educativas. “Es importante establecer un diálogo y establecer cuáles son las prioridades. Creo que el esfuerzo conjunto puede dar buenos resultados para enfrentar este tipo de problemas”.

Semana de la Educación

La inequidad de género en la educación y otros retos actuales del sistema educativo se estarán abordando durante esta semana en el país, en el marco de la campaña semana de acción mundial por la educación.

¡Pido la palabra por la educación! es la consigna de este año a través de la cual diferentes organizaciones promoverán espacios de reflexión y debate. El objetivo será recoger aportes que permitan lograr el cumplimiento de Nicaragua de los objetivos de desarrollo del milenio en temas de educación para 2030.

Este miércoles 26 de abril se realizará un foro nacional en el auditorio de la Universidad de Ciencias Comerciales a partir de las 8 de la mañana.