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Cada día tras salir de su trabajo en una zona franca, en las afueras de León, Fernando Rueda se dedica a sus colmenas, ubicadas en la comunidad Miramar, detrás del volcán Cerro Negro, en el área protegida Pilas-El Hoyo. Este joven de joven de 27 años de edad ha encontrado en las abejas y la miel los recursos para cambiar la vida de su familia.

La zona es propicia para la cosecha de miel debido a su vegetación diversa con buena floración, que atrae a las abejas. Las plantas más comunes en la zona son los arbustos y árboles como el sardinillo, el jícaro y el cortés.

Hace tres años Fernando descubrió su amor por las abejas. “A mí me encanta trabajar con las abejas, aunque cada vez que vengo a las colmenas me pican”.

De interés: Apicultores exportan 572 toneladas de mielLa cantidad de colmenas por apiario depende de muchos factores,

Al inicio consideró que el trabajo era difícil, pero con el tiempo fue dominando todo y ahora le resulta fácil.

“He aprendido a usar la espátula, el ahumador, el extractor y sobre el manejo de las abejas. Nos dejan buenos ingresos que han mejorado nuestras vidas”, contó.

Con las ganancias generadas ha podido comprar una vaca, poner sus propias colmenas, reparar su casa y sostener los estudios de sus hijos”, dice.

Apolonio Calero es el presidente de la Cooperativa Los Maribios, donde Fernando está asociado. Tienen cuatro años de trabajar con la miel y actualmente cuentan con el apoyo del Proyecto Crecimiento Económico, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

“Hace cuatro años iniciamos con un préstamo de US$2,700 y 20 colmenas, ahora tenemos 12 apiarios con 150 cajas y seguimos creciendo”, detalló Calero.

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La cantidad de colmenas por apiario está relacionada con la calidad y cantidad de la flora apícola de la zona, tiempo de floración, factores climáticos y capacidad de trabajo, es decir recurso humano, equipamiento y transporte.

Los apiarios de la Cooperativa Los Maribios están compuestos por entre 10 y 31 colmenas. Necesitan 50% de sombra y 50% de sol, disponibilidad de agua y alimento en la zona, buena base de soporte y estar ubicados lejos de casas y escuelas.

La calidad y cantidad de la flora para obtenr una buena miel.Isidro Alvarado Hernández es otro socio de la cooperativa, lleva 3 ciclos de cosecha y asegura que para trabajar con las abejas tienen que gustarte sus piquetes.

Muchos de los socios se dedican a sembrar, a la ganadería y miel. Hernández siembra maíz, frijoles, trigo y ayote. Ahora combina la agricultura con la apicultura.

Sayda Aguilar, de la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes), recordó que desde 2016 han estado “fortaleciendo el nivel organizativo, administrativo y de producción a tres cooperativas en León, dándoles acompañamiento y capacitaciones técnicas, mejorando sus equipos e insumos para el manejo de apiarios”.

La cosecha de miel

En una noche cualquiera Fernando Rueda e Isidro Alvarado alistan la carreta de bueyes que traslada el equipo, mientras que Apolonio Calero y dos muchachos más, Pablo y Medardo Hernández, se suman a la faena.

Las labores se realizan cuando cae el sol debido a que las abejas se estresan menos.

En el apiario ubicado frente al cerro Asososca, los apicultores se ponen sus trajes para evitar los piquetes de abejas, aunque siempre reciben entre 10 y 20 picaduras.

Cada uno trabajará arduamente por las siguientes dos horas. Fernando laborará con el ahumador para espantar las abejas, Isidro sacará la miel con la espátula, Apolonio limpiará las láminas, Pablo acarreará la miel hacia el extractor y Medardo la extraerá y llenará los baldes.

Esa noche cosecharon 9 de las 15 colmenas, obteniendo cuatro bidones de miel, los que deberán limpiarse para su posterior comercialización.Los apiarios de la Cooperativa Los Maribios están compuestos entre 10 y 31 colmenas.

Los lugareños que vivían de la venta de leña o se dedicaban al monocultivo ahora tienen ingresos que redondean los US$8,000 por cosecha. Esta en octubre y la recogen entre diciembre y marzo.

Efectos del cambio climático

A pesar de su bajo impacto ambiental la actividad apícola sufre los efectos del cambio climático. “La deforestación, las quemas, la disminución en la disponibilidad de floración y el cambio de fecha del período que permanecen abiertas las flores obligan al productor a alimentar a las abejas por más tiempo”, explicó Sayda Aguilar, de Ecodes.

El rendimiento productivo de la Cooperativa Los Maribios ha sido variada: cuando la floración está buena la colmena da de 40 a 50 kilogramos, pero en tiempos de baja floración es de 12. Actualmente cada colmena produce 25 kilogramos de miel.

El ciclo 2015-2016 fue muy duro para las abejas y los apicultores, considera Alvarado. Hubo mucho viento que botó las flores y la producción fue muy baja.

Aunque diversos factores ambientales han afectado las colmenas, Aguilar considera que en este ciclo “la recolección de miel de las tres cooperativas será mayor a los 2,400 kg”.

Con fondos de la Cooperación Española Ecodes iniciará a finales de marzo un estudio de floración apícola con la UNAN-León, para identificar especies que pueden aprovecharse y reproducirlas, y en abril abrirá un curso técnico apícola en colaboración con Swisscontact, certificado por el Inatec. También construirá un local para el resguardo de equipos, acopio y preparación de la miel.

El Proyecto Crecimiento Económico está siendo ejecutado por Ecodes, Amigos de la Tierra y Fundación LIDER.

*Colaboración.