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Vilma Trujillo estuvo sometida a una temperatura de 400 grados, dijo el médico forense ayer en el juicio oral y público donde están acusados el supuesto pastor y tres personas más por la muerte de la joven, ocurrida el 28 de febrero tras ser quemada en un rito religioso en una comunidad del Caribe Norte.

La Fiscalía cuenta entre las pruebas con 14 fotografías que muestran la escena del crimen y cómo quedó la víctima de 26 años, además de las declaraciones de testigos, forenses y peritos policiales, con lo que pretende comprobar la culpabilidad de los acusados por secuestro simple y asesinato.

El juicio se ventila en el Juzgado Quinto Distrito Penal de Juicio de Managua, a cargo del juez Alfredo Silva Chamorro donde son acusados: Juan Gregorio Rocha Romero, el supuesto guía espiritul; su hermano Pedro, su hermana Tomasa, su cuñada Esneyda Orozco Téllez y Franklin Jarquín.

Cuando fueron detenidos el 28 de febrero, poco después de que Trujillo muriera en un hospital de Managua, el pastor Rocha afirmó que el Diablo lanzó al fuego a la mujer.

El hecho ocurrió el pasado 21 de febrero en la comunidad El Cortezal, en el municipio de Rosita, en el Triángulo Minero (Caribe Norte). La víctima dejó en orfandad a tres niños pequeños.

Hunden a pastor

“Mi hija estaba sobre un brasero, estaba desnuda y solo me dijo que tenía sed”, dijo Catalino López García, padre de Vilma Trujillo, durante su declaración.

“El pastor me dijo que solo íbamos a encontrar la cabeza (de Vilma Trujillo) porque ella era el mismo Diablo y que debíamos dejarla morir”, dijo por su parte Roberto Trujillo, primo de la víctima, señalando al supuesto pastor Juan Rocha como el responsable de la muerte de su pariente.

Ricardo Larios Navarrete, médico forense, descartó durante su declaración que Trujillo se lanzó al fuego por voluntad propia, ya que ella no padecía de trastornos mentales.

También salió a relucir que Trujillo fue atada por quienes la lanzaron a la hoguera porque “estaba violenta” y se había armado con un machete, lo que fue considerado por el forense como una acción de sobrevivencia.

El médico forense, Oscar Bravo, quien hizo la autopsia de Vilma Trujillo, dijo que la víctima fue golpeada. La causa básica de la muerte fue un edema pulmonar y shock séptico que se corresponde con las quemaduras que tenía la víctima.

En la autopsia, los médicos forenses encontraron heridas en la región craneal hechas con un objeto contuso (palo o trozo de madera). Este hallazgo tiene relación con la acusación de la Fiscalía donde se afirma que Vilma Trujillo fue garroteada antes de ser lanzada a una fogata.

Durante las investigaciones

El investigador de la Policía, Sergio Soza Gutiérrez, declaró que durante las investigaciones por el crimen de Trujillo inicialmente fueron arrestadas 11 personas, entre ellos, los cinco procesados.

El mismo testigo relató que Esneyda fue quien dijo, a las cinco de la mañana del 21 de febrero, que era hora de lanzar a la hoguera a Trujillo “porque había que quemar al espíritu”.

El investigador Soza afirmó que en sus indagaciones, Miguel Zamora, testigo del hecho y quien sacó del fuego a Trujillo que “después de quemarla, los de la iglesia Asambleas de Dios pidieron al padre de la víctima dejarla en el lugar porque iban a seguir orando”.

Por otro lado, ayer mismo un grupo de mujeres se presentó al complejo judicial para exigir castigo contra los procesados.

“No fue revelación, fue el odio del pastor”, decían las mujeres, con megáfono en mano, durante su protesta.

El juicio se suspendió ayer en la noche y continuará el 2 de mayo a la una de la tarde.