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Actualmente existe una mayor demanda de personal técnico que de profesionales con estudios de maestría por parte de las empresas, aseguran expertos en recursos humanos.

“La gente que tiene formación técnica encuentra trabajo rápidamente”, afirma Rosalinda García, gerente de la empresa de reclutamiento y recursos humanos Search, y añade que la mayoría de puestos disponibles en el mercado laboral están a niveles técnicos y operativos.

Por el contrario, para los profesionales con maestrías encontrar un empleo que requiera su formación académica conlleva más tiempo y más experiencia en el campo, además que los puestos en altos niveles no tienen tanta rotación y son más escasos.

García afirma que una persona formada técnicamente podría encontrar trabajo antes que alguien con una maestría. “Resulta que encontrás trabajo más rápido, quizá no llegués a los niveles salariales que te planteés en el corto plazo, pero en el mediano y largo plazo es una inversión que vale más la pena”, señala la especialista.

La escasez en los puestos laborales altos podría deberse a un efecto dominó, destaca Javier Castro, coordinador de Joven360, una empresa multinacional especializada en talento joven.

Castro explica que al no haber personal formado en carreras técnicas que puedan llenar posiciones medias en diferentes empresas, especialmente internacionales, no existen puestos de niveles más altos, ya que las operaciones no están en el país. Un ejemplo que destaca son las plantas de manufactura y fabricación que raramente se instalan en Nicaragua “por el hecho de no tener aportación técnica”.

Según las conclusiones de la Red Nicaragüense para la Educación Técnica (Renet), los sectores con mayor demanda de personal técnico son el sector construcción, el industrial y agroindustrial.

En la encuesta de empresas sostenibles publicada en el 2016 por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), un 51% de las empresas tiene problemas al buscar técnicos en el manejo de programas informáticos especializados, y un 44% desconocimiento en el manejo de maquinaria e instrumentos específicos.

“Creo que en un país como el nuestro, es un camino más seguro, incluso más corto, el iniciar tu carrera laboral en áreas técnicas y luego ir viendo si te desarrollás en otras áreas más profesionales”, puntualizó García.

Menor inversión

Del gasto en educación destinado en el Presupuesto General de la República (PGR) de este año, poco menos del 2% se orienta a educación técnica, de acuerdo con Marvin García, responsable de la unidad técnica del Observatorio sobre Derechos de la Niñez y Adolescencia (Codeni).

García especifica que en total se destinaron este año C$99.6 millones, de los cuales C$44.6 millones se destinan al Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) y C$54,6 millones al Instituto Tecnológico Nacional (Intecna).

Sin embargo esta es una reducción del 30% del presupuesto que se le asignó el año pasado a este sector educativo, cuando fueron en total C$143,1 millones.

En 2016 a Inatec se dirigieron C$509 millones, mientras que Intecna recibió C$92.2 millones casi la mitad del presupuesto asignado este año.

“Los procesos de capacitación sobre creación de pequeños negocios, escuelas de oficios, computación e idiomas están siendo asumidas por el Intur (Instituto Nicaragüense de Turismo), Mefcca (Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa) y las alcaldías”, expone el especialista de Codeni, lo cual imposibilita especificar la inversión real destinada para educación técnica.

Según el informe Gestión del Buen Gobierno 2016, el año pasado 428,602 estudiantes se matricularon en 41 carreras técnicas y 499 cursos de capacitación de los institutos de formación técnica del país.