•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Nicaragua registró el año pasado 18,066 solicitudes de mediación en materia penal, en las que se lograron 16,362 acuerdos que ahorraron un “alto costo” al Poder Judicial y al Estado al evitar que estos casos llegaran a los juzgados, reveló María Amanda Castellón, directora de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (Dirac).

En materia civil con la aplicación de las reformas al Código Procesal Civil, entre el 18 y el 28 de abril, la Dirac contabilizó 412 solicitudes de mediación, de las que 67 estaban realizándose y habían surgido 40 acuerdos. 

El tiempo máximo de realización de una mediación es de dos horas, asegura Castellón.

En el nuevo Código Procesal Civil establece la mediación previa como requisito de procesabilidad, lo que provoca que se consigan más acuerdos. Actualmente la Dirac cuenta con 74 mediadores: 42 en materia civil y 32 para casos penales.

Los datos de la Dirac reflejan que en materia civil o penal “los casos en los que más se está mediando son las deudas, cancelación de asiento registral y problemas vecinales como rectificación de área”, detalló la funcionaria. 

En materia penal los casos por omisión deliberada de pensión alimenticia ocupan el primer lugar en mediaciones, seguido de daños y perjuicios como en el caso de los accidentes de tránsito, robos y agresiones físicas.

También: Ausencia de jurados de conciencia provoca retardación de justicia

Gráfico: Juan García / END

“Los acuerdos logrados en mediación civil tienen méritos ejecutivos, esto significa que si, por ejemplo, una persona se compromete a pagar una deuda en un período de 30 días y esto no se cumple, se puede recurrir a un juez para solicitar la ejecución forzosa”, destacó Castellón.

Óptimo

Aunque la Dirac y el Poder Judicial no han realizado estudios sobre cuánto se ahorra el Estado con cada caso que no llega a los juzgados, Castellón asegura que son significativos porque para realizar un juicio entran en juego varias instancias como la Policía Nacional, que realiza la investigación, la Fiscalía que elabora y presenta la acusación, y la Defensoría Pública que representa gratuitamente a la parte acusada.

Los costos se elevan más cuando una vez entablado el proceso, entra en juego la autoridad judicial, por los gastos de operación de los juzgados y el Instituto de Medicina Legal cuando se le solicitan pruebas especializadas. 

“Para las partes involucradas también genera costos de movilización, gastos de abogados, gastos para conseguir pruebas. Nadie presupuesta un litigio”, señala Castellón.

Para los abogados, conseguir la mediación entre las partes es un trabajo difícil, reconoce Castellón. “Tenemos una cultura de litigio, fuimos formados para pelear y ahora estamos ante un nuevo paradigma. Los abogados deben entender que su cliente espera que le resuelva rápido y la mediación es una salida rápida”, afirma.

Te puede interesar: Poder Judicial espera menos juicios civiles

Divorcios

Una de las personas que acudió ayer a la Dirac fue Lidia Pérez García quien inició un trámite de mediación con su actual pareja, de quien se está separando después de más de 20 años juntos.

Pérez compartió que  ella desea alcanzar un acuerdo de separación de bienes, en este caso  sobre un negocio que ambos iniciaron y por la casa que comparten. De acuerdo con Pérez, el proceso de ruptura inició en marzo de este año, hubo de por medio denuncia ante las autoridades por maltrato verbal, y fueron las mismas autoridades policiales las que le recomendaron hacer uso de la Dirac para lograr un acuerdo en lugar de entablar un juicio largo y tedioso.

“Yo lo que quiero es separarme, tenemos un negocito, entonces lo que quiero es que me deje la casa y él agarre el negocio, pero no, él quiere sacarme de viaje y eso es lo que no quiero”, dijo Pérez.

Ambas solicitudes han sido citadas para la próxima semana para desarrollar un trámite de mediación para sus respectivos casos.

Disputas civiles tienen límite

CASOS • Muy temprano, Alba Patricia Solís Morales y su mamá Luz Morales Sánchez, se movilizaron desde su casa ubicada en el kilómetro 13 de la carretera vieja a León hasta Managua, específicamente a las oficinas de la Dirección de Resolución Alternas de Conflictos (Dirac) con el único propósito de ponerle fin a las diferencias que tienen con un vecino.

Solís Morales rememora que hace un poco más de un año, su papá acordó vender un espacio de 750 varas  del terreno familiar a un comprador por la suma de US$1,200. El negocio se hizo y el comprador comenzó a entregar las cuotas acordadas mensualmente, sin embargo, con la muerte de su papá en 2016 el escenario cambió, al punto que en algunas ocasiones ha dejado de recibir la cuota acordada e inclusive el comprador ha llegado a la casa de doña Luz a ofenderla.

“Dado que él no tiene aún un documento legal sobre el terreno, lo que nosotros estamos proponiendo es devolverle  su dinero y que él se vaya, porque más adelante no queremos tener un problema mayor usted sabe puede haber machete, golpes y queremos evitarle ese problema a mi mamá porque padece del azúcar y de la presión”, platicó Solís Morales.