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El pastor Juan Gregorio Rocha y sus hermanos Tomasa Rocha, y Pedro Rocha, así como Franklin Jarquín y Esneyda Orozco, fueron declarados culpables por el delito de asesinato en perjuicio de Vilma Trujillo, quien falleció producto de las quemaduras que sufrió el pasado 28 de febrero durante un ritual religioso en una comunidad de Rosita.

El juez determinó prisión preventiva para los cinco implicados y la lectura de la sentencia será pronunciada el próximo 9 de mayo en la capital, a mediodía. 

A excepción de la acusada Esneyda Orozco, el jurado de consciencia también determinó la culpabilidad por el delito de secuestro simple, y la decisión fue ratificada por el juez Alfredo Silva Chamorro durante el  juicio oral y público realizado ayer en Los Juzgados de Managua. 

Según la acusación, Vilma Trujillo fue retenida por el pastor Juan Rocha desde el 15 de febrero en la iglesia “Visión celestial” de la comunidad El Cortezal en Rosita, quien justificó que Trujillo estaba poseída y debían orar por ella para liberarla. 

Pasó 7 horas y media quemándose

Fue el 21 de febrero cuando la diaconiza de la iglesia, Esneyda Orozco, tuvo una “revelación” que ordenó poner a Trujillo en una hoguera para “sanarla”.

La víctima, de 26 años, fue arrojada al fuego en el patio de la iglesia y estuvo expuesta a temperaturas de 400 grados, lo que provocó quemaduras de segundo y tercer grado en el 80% de su cuerpo. La acusación detalla que Trujillo se encontraba amarrada de manos y pies cuando fue sometida al ritual en contra de su voluntad y recibió golpes en la cabeza.

Trujillo murió en el hospital Lenín Fonseca de Managua después de siete días en estado delicado, y dejó a dos menores de 2 y 5 años de edad en la orfandad. 

La declaración de culpabilidad dictada ayer por la noche no podrá ser apelada, debido a que esta fue emitida por un jurado de consciencia, que en este caso estuvo integrado por dos hombres y tres mujeres. 

Piden pena máxima

El ministerio público, representado por la fiscal Fabiola Mendoza, solicitó al juez la pena máxima de 30 años por asesinato para todos los culpables y seis años por secuestro simple para el pastor y los otros tres feligreses, alegando que en el caso son válidos cuatro agravantes: ensañamiento, alevosía, ventaja y confianza, debido a que la víctima creía que los sentenciados eran sus líderes espirituales.

Quemaron a 400 grados a Vilma Trujillo

En cambio, Isidro Trujillo, abogado defensor de Esneyda Orozco, solicitó al juez Alfredo Silva que se considerara a la acusada como cómplice y no como coautora del crimen, por lo cual solicitó la pena mínima de 20 años. 

Asimismo, la abogada defensora del pastor y los demás sentenciados,  pidió la pena mínima para ambos delitos, 20 por asesinato y 3 por secuestro simple.