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Dos pastores evangélicos de Rosita negaron ayer haber sacado del centro asistencial de este municipio a un niño de nueve años que presentaba fiebre y anemia, y a quien habrían realizado una oración porque “estaba endemoniado”.

El niño Elmer Urbina Ordóñez, de nueve años, ingresó el viernes 12 de mayo al hospital Rosario Pravia, de Rosita y según un video al que tuvo acceso El Nuevo Diario, el sábado un grupo de fanáticos religiosos se arrodilló, gritó y oró alrededor suyo. En las imágenes el padre del niño lo sostiene, pese a que él quiere zafarse.

De acuerdo con información extraoficial, el padre del pequeño lo sacó del hospital sin autorización. Sin embargo las autoridades del centro aún no han querido ofrecer una declaración sobre este caso.

El pastor Anastasio Paredes, de la iglesia Dios es amor, ubicada en el barrio 19 de Julio de este municipio caribeño, aseguró que unos miembros de su congregación se encontraron al niño con su papá intentando quitarle la canalización.

“Nosotros lo encontramos aquí, en la iglesia, y al ver la desesperación del niño, oramos por él y posteriormente se marchó completamente sano con su papá”, aseguró.

En una comunidad de este mismo municipio un grupo de evangélicos lanzó a una mujer en una hoguera aduciendo que estaba endemoniada. Vilma Trujillo fue quemada viva a 400 grados de temperatura. Cuatro de los cinco responsables fueron condenados por asesinato y obtuvieron la pena máxima, 30 años de prisión.

La condena se dio a conocer el pasado 9 de mayo. Entre los condenados está el pastor de la iglesia a la que asistía Vilma. En este templo la tuvieron encerrada y amarrada días antes de quemarla.

El caso

Hasta el momento no ha sido posible obtener la versión del padre de Elmer Urbina Ordóñez.

De acuerdo con el pastor, el niño “fue auxiliado”.

“En el momento en que estaba el padre luchando con el niño intentando quitarle la canalización, la gente lo que hacía era ver y tomar videos, pero no buscaban como ayudarle, no sabían lo que estaba pasando, muchos decían que el niño estaba endemoniado, pero no, lo que tenía era esta aguja traspasada en su mano y aquí tenemos nosotros la aguja que le sacamos de su manito”, justificó.

Agregó que el niño se escapó del hospital sin que las autoridades lo supieran, pero esta versión no fue confirmada por el director del centro ni por la directora del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), doctora Lucia Lira.

Se conoció que una patrulla policial de la delegación departamental del Triángulo Minero y Puerto Cabezas se movilizó a la comunidad Cayado, sector de Tasba Pri, jurisdicción del municipio de Puerto Cabezas, de donde es originario.