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E l último reporte epidemiológico registra 21,605 casos sospechosos de dengue en las primeras 19 semanas del 2017, lo que significa un aumento de 16% con relación al mismo periodo del año anterior. También reporta mil pruebas confirmadas y un fallecido por este mal. 

Por otra parte, las autoridades informaron de 119 diagnósticos nuevos de malaria esta última semana, por lo que ya suman 2,176 las personas infectadas por este virus, un incremento de 46% en comparación con el inicio de 2016. 

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El Ministerio de Salud (Minsa) alertó sobre un incremento del 18% en los casos de dengue a nivel nacional en la última semana, en comparación con la antepenúltima.

En el Caribe Norte, donde está el mayor brote de malaria, las autoridades declararon estado de emergencia la semana pasada, debido al aumento de casos positivos con la enfermedad, que ascienden a 1,300 en lo que va del año. 

Por el contrario, los casos sospechosos y confirmados de zika y chikungunya han disminuido radicalmente a nivel nacional en los primeros meses de este año. El año pasado se reportaron más de 5,000 casos sospechosos de chikungunya, mientras en el 2017 solamente se han detectado 366; y los casos confirmados de esta enfermedad se redujeron en un 97%, pasando de 394 a 8 casos.

Los casos por zika también han disminuido, hasta la semana 19 de 2017 solo se habían reportado cinco pacientes con esta enfermedad, en comparación con los 184 casos confirmados en el mismo periodo del año pasado. El virus zika llegó a Nicaragua en enero del 2016, y el total de acumulados del año pasado ascendió a 2,051 casos, la cifra más alta de Centroamérica. 

En la semana pasada no se reportaron casos positivos de chikungunya ni zika, expresó ayer la vicepresidenta de la República, Rosario Murillo.

FUMIGACIÓN END

La estrategia de la institución sanitaria para combatir las enfermedades vectoriales, o transmitidas por mosquitos, ante la llegada del invierno consiste en llevar a cabo jornadas de fumigación y campañas de concienciación para que los pobladores puedan prevenir los criaderos de mosquitos en sus hogares. 

El dengue es transmitido por el mosquito Aedes Aegypti, que también es portador de los virus del Zika y del Chikungunya, mientras que la malaria se transmite por el mosquito Anopheles.

El veneno que se utiliza para la fumigación es efectivo para eliminar ambos mosquitos en la etapa adulta, pero la solución no depende del insecticida, sino de que las personas eliminen cualquier potencial criadero de la larva de este insecto, explica el epidemiólogo Leonel Argüello.

“El dengue siempre está presente”

Argüello considera que es necesario tomar en cuenta si la mezcla del veneno fue bien hecha, si los equipos estaban bien calibrados, el viento y la temperatura, debido a que es mejor fumigar por la mañana, cuando el clima es más fresco.

TOMAR MEDIDAS 

Para eliminar los mosquitos transmisores de enfermedades se usan venenos, aunque las dosis no afectan a la persona directamente, podría causar afectaciones en la salud si no se toman precauciones ante este químico y sobre todo en exposición muy prolongada, como la que tienen el personal que fumiga.

El toxicólogo Hugo España explicó que se utilizan venenos como el malatión en fumigaciones privadas, mientras que en las jornadas organizadas por el Minsa, las cuales se realizan aproximadamente cada diez días, se usa cipermetrina o piretrina, agrega España.

El doctor Argüello menciona que estos químicos pueden provocar daños con mucho tiempo de exposición, en dependencia del tamaño y concentración del veneno; también personas con ciertos antecedentes médicos pueden considerarse vulnerables, por ejemplo, alguien que fuma.

Por su parte, el toxicólogo señala que la exposición directa y prolongada al veneno puede tener efectos negativos leves en personas alérgicas, con enfermedades respiratorias y niños.

En el caso de los fumigadores, el doctor España declara: “Si no se lavan, pueden empezar a introducir en su organismo alguna cantidad pequeña y en un futuro le podría dar algún deterioro hepático, en unos meses”.

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“El hígado es el principal lugar donde se van a procesar todo tipo de productos y tóxicos, como los medicamentos, entonces al penetrar al sistema circulatorio va a terminar llegando al hígado”, subraya el experto, quien además manifiesta que este órgano no cuenta con los elementos para procesar este tipo de químicos, y esto podría causar un deterioro en la función del mismo cuando no se toman las medidas adecuadas. 

Por eso, España detalla que los fumigadores deben de utilizar los equipos de protección correspondientes, que incluyen mascarillas y ropas que protejan la piel del contacto directo con el veneno, para evitar afectaciones a largo plazo.