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Una joven de 24 años se convirtió en la víctima número 17 a causa de las muertes maternas. 

Franzella Auxiliadora Monterrey Cortez, de 24 años, originaria de Santa Teresa , Carazo, asistió al Hospital Regional Santiago con complicaciones relacionadas a su embarazo y falleció luego de practicársele una cesárea de emergencia el pasado miércoles, informó ayer Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua.

“Llegó de emergencia al Hospital Regional Santiago con dolor abdominal, convulsionó y fue ingresada con diagnóstico de eclampsia, se le practicó cesárea, hizo paro respiratorio, hizo hemorragia posparto, fue conectada al respirador pero falleció a las 12 del mediodía”, precisó.

3 defunciones por cada 100,000 nacidos es la tasa que hay en Nicaragua.

El nueve de mayo las autoridades del hospital San Juan de Dios, de Estelí, reportaron una muerte materna provocada por una hemorragia posparto. 

Las tres causas principales de muerte materna en Nicaragua son hemorragia, preeclampsia  o eclampsia y las infecciones.

Según Yader Palma, ginecobstetra del Hospital Metropolitano Vivian Pellas y especialista en medicina materno-fetal, quien fue entrevistado por El Nuevo Diario la semana pasada, el factor determinante para evitar la mortalidad materna es la debida atención en el control prenatal. “Es donde uno tiene que buscar factores de riesgo o factores predisponentes que den el aviso, para que en el momento del nacimiento uno esté preparado para lo que ocurra”, indica el especialista. Durante este proceso se clasifica si el embarazo es de alto riesgo o de bajo riesgo, para darle seguimiento en base a la complicación que se puede presentar al momento del nacimiento del bebé. 

Estadísticas 

A principios del mes autoridades informaron que el año pasado se reportaron 52 mujeres fallecidas por complicaciones en el parto.

Se estima que la tasa de muerte materna es de 38 defunciones por 100,000 nacidos en Nicaragua. En 1992 se reportaban 112 fallecidas y el promedio de defunciones era de 91 por cada 100,000 nacidos.