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Un total de 288 casos nuevos de VIH registró el Ministerio de Salud (Minsa) en los primeros tres meses del 2017, es decir, un promedio de tres casos a diario. El 69 por ciento de los nuevos casos son jóvenes entre 20 y 39 años de edad, según cifras oficiales. 

Julio César Mena, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Personas Positivas Luchando por la Vida (Anicp + Vida), dijo que la población más afectada son los jóvenes en Nicaragua y a nivel mundial, quienes a pesar de haber nacido cuando la epidemia ya había iniciado, conocen las formas de transmisión y las medidas de protección pero no las utilizan.

“Los jóvenes son rebeldes, no hacen caso de protegerse. Se hacen campañas educativas para ellos, tienen la información al alcance de sus manos y no la toman en cuenta”, manifestó Mena. 

Por su parte, María Laura Aragón, coordinadora del programa de cambios de comportamiento de Pasmo (Organización Panamericana de Mercadeo Social), expresó que han identificado que hay una falta de percepción de riesgo entre la juventud.

“Los jóvenes por pertenecer a un segmento de población donde tienen toda la fuerza del mundo, es decir, estás joven no padecés de ninguna enfermedad crónica, tenés todas las facultades para rendir bien en todos los aspectos de tu vida, entonces ellos no perciben el riesgo. No consideran que el VIH les puede afectar a ellos, por lo tanto no adoptan ninguna medida de precaución”, opinó Aragón. 

Además señaló que muchas de las campañas y de los mensajes están más dirigidos al uso del condón, pero no trabajan directamente con la población haciendo cambios de comportamiento.

“Ese paso a paso que tiene que darse cuando hablamos de condón. No basta solamente ver en la televisión, que le des un afiche, una volante; es tratar con la gente, tocar esa parte emocional de la población, preguntarle: ¿a qué le tenés temor? ¿Cuáles son tus metas en la vida? ¿Qué pasaría con vos si estás afectado con VIH? Esa parte de conversar con la gente y realmente hacerla caer en razón de que hay que usar el condón, y que se haga la prueba de VIH es lo que a veces nos hace falta”, destacó Aragón. 

También apuntó que algunas veces los padres educan en la sexualidad con miedo y en lugar de decirles a los hijos o familiares jóvenes cuáles son los riesgos a los que se enfrentan, se tiende a juzgar y dar mensajes negativos. Además les recomendó no ocultar el tema del condón, ni verlo como algo pecaminoso ni dañino. “Si los padres no tenemos información o nos da pena tocar el tema con los chavalos, hay que pedir ayuda a alguien que conozca sobre el tema y les pueda hablar a los adolescentes”, subrayó Aragón. 

Total de casos en el país

Un total de 11,708 personas con VIH hay en Nicaragua, reveló el secretario general del Ministerio de Salud, Carlos Sáenz, durante las actividades de celebración del Día Mundial de Solidaridad hacia las personas con VIH, el 18 de mayo. Además expresó que en el 2016 registraron 1,100 nuevos casos del virus.

Por su parte, la secretaria general para Latinoamérica de la organización ICW Latina, Arely Cano, explicó que los departamentos de mayor afectación son Puerto Cabezas, Chinandega, Managua, Masaya y Rivas. La población con mayor afectación siguen siendo los jóvenes.

Las personas con VIH que reciben tratamiento antirretroviral (TAR) completamente gratis son aproximadamente 3,884 pacientes, según el Minsa. 

“En cuanto al (tratamiento para el) VIH, anda arriba de 20 millones de dólares la inversión, que sale tanto del fondo del tesoro como de la cooperación internacional, eso puede tener un costo entre 4.7 y 5 dólares por persona”, alegó Sáenz.

Por su parte, Cano señaló que las organizaciones de personas con VIH han observado falta de adherencia en los pacientes a los tratamientos por diferentes factores: discriminación y rechazo de la misma familia, entre otros, lo cual provoca depresión en las personas con VIH y llegan a abandonar la medicación.

“Tenemos un índice de abandono del tratamiento de un 27 por ciento de los pacientes. Es una tasa alta porque esto significa que realmente no vas a garantizar la calidad de vida de las personas si hay problemas en la toma de medicamentos”, destacó Cano.