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La celebración del Día de las Madres no solo transcurrió en los hogares. Con nostalgia se trasladó a los camposantos.

Ayer los cementerios se colmaron de visitantes que buscaban estar cerca de sus madres y abuelas. Así lo hicieron los jóvenes hermanos Rafael y Ashly Vargas, quienes regresaron donde descansan los restos de su madre, Ninoska del Carmen Vargas, después de 17 años de su partida. 

“Nos dejó bien pequeños, estar frente a ella en el Día de la Madre te da una gran emoción y pero también tristeza. ¿Qué hijo no quiere celebrar este día con su mamá viva? Ella siempre está en nuestra memoria”, comentó Rafael Vargas, quien con su hermana llevó una ofrenda floral en el cementerio General de Managua.

Estos hermanos fueron parte los miles que demostraron su cariño. Algunos se sentaron a leerle en voz baja a la madre, otros hicieron círculo familiar alrededor de la tumba donde los recuerdos llegan desde lo más profundo.

“Se fue hace dos años, pero siempre la vengo a visitar, asimismo a limpiar la tumba y ponerle sus flores”, dijo María Helena Guardado.

En el Día de la Madre Ángela Centeno, de 56 años, también suele estar en el cementerio, pero no está de visita. Ella celebra la fecha trabajando junto a su hijo y su nuera. Ofrece servicio de limpieza y riego.

“Yo tengo 18 años trabajando en esto. Primero como ayudante y después me contrataron. Así le di el pan de cada día a mis hijos y hoy también sigo ganando la vida así”, comentó Centeno, destacando que los mejores día de visitas en todo el año son el 1, el 2 de noviembre y 30 de mayo. 

Antonia Jarquín visita cada año el cementerio municipal de Matagalpa no para visitar a su madre muerta, sino a una hija ya fallecida que dejó varios hijos.

Al igual que doña Antonio, muchos Matagalpino de los diferentes municipios visitaron a su madre muerta. Charlaron y comieron junto a la tumba de la mujer que les dios la vida. 

Una verdadera romería se vio en el cementerio público San Francisco de Asís de la ciudad de Estelí.

Se calcula que unos 4,500 ciudadanos de diferentes partes del país acudieron masivamente al camposanto a limpiar, pintar o colocar ofrendas florales.