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Tres de los cuatro implicados en el brutal asesinato de una madre y su hijo de 6 años en Quilalí —Nedic Yadiel Cruz López, 39 años;  Pedro Joaquín González Cruz, 40 años; y Santos Meza Duarte, 36 años— fueron acusados ayer en Ocotal por asesinato y violación agravada en grado tentativa. 

La jueza de Distrito de Audiencias Penales de Nueva Segovia, Marbely Blandón, les dio prisión preventiva. 

Las víctimas son Catalina Janeth García Navarrete, de 32 años, y su hijo Héctor José García Navarrete, de 7 años, quienes fueron asesinados y metidos dentro de un saco, el que fue arrojado en el cauce de una quebrada. Los autores del crimen confiaron en que una crecida permitiría borrar los hechos.

Ella fue decapitada y las autoridades aún esperan los resultados de los exámenes que confirmaron si antes del asesinato abusaron sexualmente de ambos.

La judicial también giró orden de captura contra otro implicado, es el caso de José Santos Peralta Rivera, 39 años, quien se habría fugado. No se especificó su actuación en el crimen.

El Ministerio Público aseguró que los tres presentados son “coautores del delito de asesinato”. En tanto, el delito de violación agravada en grado de tentativa se le añadió a González Cruz en perjuicio de Catalina Janeth, y a Cruz López en perjuicio del niño.

Actuaron con saña

La autoridad acusatoria basó la calificación provisional de los delitos en las investigaciones científicas que realizó la Policía Nacional, así como documentales, testimoniales y periciales.

La jueza Blandón dijo que “como lo señala el dictamen médico forense se refleja el sufrimiento deliberado e inhumano en cuanto a la saña con que se actuó en contra de las víctimas”.

La judicial programó la audiencia inicial para el martes 9 de junio a las 8:30 de la mañana.

Según la investigación policial, los cuatro imputados estuvieron departiendo en la casa del también implicado Nedic Yadiel Cruz López, en la comarca La Palanca, jurisdicción del municipio de Quilalí.

En las pesquisas, la Policía habría ocupado cuatro sacos similares al que usaron para envolver los cuerpos y otro con frijoles y maíz, propiedad de la ahora difunta.

Desde el 20 de mayo parientes de las víctimas habían reportado como desaparecidos a Catalina Janeth y a su hijo Héctor José, hasta que pobladores de la zona encontraron los cadáveres el sábado 27.