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Sin una segunda alternativa de comercio y sobrevivencia se encuentran más de 1,500 pescadores del balneario de Casares, quienes se dedican por completo a la pesca artesanal.

Ya han transcurrido cuatro semanas que la cantidad de pescado extraído del mar es completamente baja, pues las lanchas llegan a la costa con un poco menos de ocho libras.

Omar Mercado, gerente del acopio Nicalapia, ubicado en Casares, asegura que comúnmente en una semana logran acopiar entre cinco mil y seis mil libras de pescado, pero desde el mes pasado solo están logrando de mil a dos mil libras semanales.

“Nos afecta mucho esta situación, es el cambio climático el que hace que los pescados no salgan, nosotros no tenemos otra opción en esta zona más que pescar, sabemos que solo son momentos que duran entre dos y tres meses, pero nos golpea mucho, ya que algunos trabajamos con dinero prestado y solo nos da para la comida diaria del hogar”, dijo Mercado.

Mercado también indicó que la baja cantidad de pescado afecta tanto la producción, como la exportación y ganancias de todas las familias caraceñas, ya que la comunidad entera subsiste de dicha actividad económica.

La misma situación experimenta José Cruz Espinoza, quien tiene más de 13 años de ser pescador independiente  en la zona.

“La pesca está mala, lo más que he llegado a sacar son cinco libras y esto que voy mar adentro más de tres veces, voy y vengo, los gastos son muy grandes, solo en gasolina gastó 1,200 córdobas diarios y hay momentos en que no gano nada y me tengo que empeñar con préstamos en los bancos y la comida la fío en la venta”, explicó Cruz.

Asimismo las famosas paneras (vendedora de pescado) sufren la amenaza de quebrar en sus negocios, ya que si no hay pescado ellas no logran comprar al pescador para revender.

“Sufrimos mucho cuando la temporada de pesca es mala, no logramos comprar pescado, entonces no vendemos, aquí la rebuscamos comprando lo poco que traen los pescadores, pero algo raro pasa aquí, cuando no hay pescado se pone barato y cuando hay en abundancia el pescado eleva su precio, debe de ser  por el combustible”, añadió Liliam del Socorro Mendieta, vendedora de pescado.

Liliam, también comentó que no hay pescado de exportación y que en una tina pueden contener cien libras de pescado, lo cual oscila entre los 1,000 y 1,500 córdobas de inversión, lo cual deja una ganancias total de 900 córdobas, si todo el producto se vende.

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