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Aproximadamente 45 minutos le llevó al rescatista del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, Carlos Torrentes, extraer del fondo de un pozo de 157 metros de profundidad el cuerpo sin vida de Alfredo Gutiérrez Sánchez, de 29 años.

Para extraer el cadáver en estado de descomposición, del hombre que desapareció al mediodía del pasado jueves, los cuerpos de rescate de la Cruz Roja Nicaragüense utilizaron seis cuerdas y dos arneses. 

El cuerpo sin vida del  hombre que desapareció el  jueves de su casa de habitación en la comarca Las Jaguas, 30 kilómetros al suroeste de Managua, fue encontrado por sus familiares en el fondo de un pozo en desuso desde hace varios años en una propiedad donde anteriormente funcionó la cooperativa “Esfuerzo Unido”.

Ramón Torres, cuñado del fallecido, dijo que su pariente padecía de depresión desde hace varios meses y que el pasado jueves a eso del mediodía salió corriendo de su casa con rumbo desconocido.

“Él (Alfredo Gutiérrez Sánchez) era una persona normal, pero desde hace seis meses tenía problemas depresivos y tomaba medicamento (para la depresión)”, afirmó  Ramón Torres, sin explicar qué causó el problema de salud mental de su familiar.

La extracción del cadáver 

Carlos Torrentes, quien bajó al fondo del pozo, expresó que la extracción del cadáver duró aproximadamente 45 minutos, de los cuales cinco permaneció en el fondo del oscuro pozo.

“Yo sabía que tenía que hacer rápida la extracción del cadáver porque uno está expuesto al síndrome del arnés, que produce el adormecimiento de las piernas y por la falta de oxígeno (dentro del pozo)  se puede perder el conocimiento”, explicó  Torrentes.

Después de extraer el cadáver de Alfredo Gutiérrez Sánchez, el bombero Carlos Torrentes recibió asistencia médica en el hospital del Ministerio de Gobernación para estabilizarlo.

La atención clínica en estos casos es normal después que alguien desciende a  esa profundidad,  explicó Freddy Zúniga, rescatista de la Cruz Roja quien participó de la operación de extracción del cadáver.

“La salida del bombero del pozo se hizo de manera escalonada, porque si lo hacemos de una sola vez cuando salga a la superficie le explota la cabeza debido al cambio atmosférico que experimenta el cuerpo”, explicó Zúniga.

El cruzrojista con larga experiencia en  operaciones de extracción de cadáveres de sitios profundos, señaló que la extracción del cuerpo sin vida de Gutiérrez se dificultó  más por la oscuridad, la profundidad del pozo y el estado de putrefacción del cadáver.

Por el estado de descomposición en que se encontraba Alfredo Gutiérrez Sánchez, sus familiares le dieron cristiana sepultura inmediatamente en el cementerio de la comunidad. Antes firmaron una hoja de desistimiento a las autoridades policiales.