•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La epilepsia en 2016 fue la cuarta enfermedad crónica más frecuente en el país, revela el Mapa de Padecimiento de Salud de Nicaragua, publicado por el Ministerio de Salud (Minsa),  en el que se especifica que hubo 285,067 atenciones por esta causa. 

Al menos 23,038 pacientes asistieron a un puesto de salud debido a que padecen de epilepsia. Datos oficiales indican que en el país hay una tasa de incidencia de 36.4 personas por cada 10,000 habitantes.  

Según el informe publicado por el Minsa, las tres primeras enfermedades que afectan a los nicaragüenses son la hipertensión arterial, enfermedad reumática y la diabetes. 

En Managua el número de pacientes atendidos por epilepsia fue de 3,812, para un total de 28,887 atenciones. La tasa de incidencia es 25.5 personas por cada 10,000 habitantes. 

El neurólogo especializado en epilepsia Fernando Chávez Hassan, destacó que dentro de las enfermedades neurológicas crónicas la epilepsia es la segunda en frecuencia. 

Desde su experiencia cotidiana afirmó que en atención de neurología general es la tercera causa de consulta. “La primera es el dolor de cabeza, la segunda los eventos cerebrovasculares”, detalló. 

Causas de la epilepsia

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades infecciosas, principalmente la que produce un parásito presente en la carne de cerdo contaminado (cisticerco) es la causa de epilepsia en Latinoamérica. 

Chávez Hassan consideró que en el caso de Nicaragua es difícil saber si este también sea el principal motivo, ya que para detectar el parásito del cerdo se necesitan exámenes de imagen, algo limitado para la población. 

Lea más: Nicaragua elaborará mapa sobre padecimientos de enfermedades

Explicó que el 80% de los pacientes con neurocisticercosis —enfermedad producida por el parásito del cerdo— serán asintomáticos a lo largo de su vida y solo un 20% tendrán manifestaciones clínicas, entre ellas la epilepsia. 

El especialista añadió que otra de las causas comunes es el daño cerebral perinatal, que se manifiesta en la asfixia o falta de aire al momento en que nace el bebé, afectando el cerebro por la escasez de oxígeno. 

El origen de la epilepsia puede ser genético, metabólico o por causas desconocidas. No obstante, los traumas o golpes fuertes en la cabeza están escalando dentro de las principales causas de epilepsia, destacó el neurólogo.

Reduce la calidad de vida

Ezequiel Quintanilla, de 26 años, padece de epilepsia y en tercer año de secundaria tuvo una complicación con su enfermedad. El estrés provocado por el afán de pasar sus clases y la dificultad del álgebra aumentaron las convulsiones. Sus compañeros debían asistirlo y el profesor detener la clase. Por recomendaciones médicas repitió el grado y tomó libre el siguiente año. 

Desde los tres años tiene esta enfermedad y debe tomar un medicamento en la noche. En su casa no son frecuentes las crisis de epilepsia, pero los médicos le prohíben jugar, agitarse o realizar cualquier actividad física que lo altere. 

Quintanilla prefirió estudiar una carrera técnica debido a que temió que al ir a la universidad sufriera otra crisis y fuese estigmatizado. 

“Muchas veces nos ven como carga y nos niegan la entrada a colegios o trabajos”, relató. El joven quiere trabajar como técnico contador. 

Brecha en tratamiento

Según Chávez Hassan existe una brecha entre los que no tienen tratamiento y los que sí. Según la OMS, en Latinoamérica esta es del 50%. Algunos pacientes tienen seguimiento de su enfermedad, acceso a medicamentos y otras formas de tratamiento, mientras una parte se queda con una o ninguna de esas alternativas. 

“Hospitales privados están invirtiendo para eso, por ejemplo ahora hay una máquina de resonancia magnética de tres Teslas, única en el país. Hay equipos de resonancia de mayores capacidades que hace cinco años”, manifestó.   

Antes de 1993 existían solo ocho fármacos antiepilépticos, ahora son 25. Además hay tecnología como el DNA, por sus siglas en inglés, un aparato de estimulación del nervio vago, ubicado entre el bulbo raquídeo y la cavidad torácica. Esto inhibe la generación de crisis o convulsiones. Otras alternativas son la neuroestimulación y la cirugía de epilepsia, ambas solo en casos seleccionados.  Todos estos tratamientos excepto los fármacos, no están disponibles en Nicaragua. 

Estigma

En 2015 el periodista Francisco Chamorro fundó AURA, la Asociación de Atención y Ayuda a Enfermos de Epilepsia, sin embargo este año dejó de existir debido a la falta de presupuesto y al poco interés de la gente. 

“Las personas solo me decían en lo personal que tenían esta enfermedad”, contó Chamorro, quien consideró que el estigma y la discriminación que existe hacia la epilepsia fue la causa. 

“La idea era hacer grupos de apoyo a la familia porque hay personas con epilepsia que no le cuentan a su familia, también ayudar a las personas con sus exámenes”, indicó Chamorro.