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Los accidentes automovilísticos son consecuencia del machismo, coincidieron Mónica Zalaquett, directora del Centro de Prevención de la Violencia (Ceprev), y Ana Cristina Solís, docente investigadora del Centro de Estudios Latinoamericanos y Caribeños (Celac), durante un foro de prevención de accidentes de tránsito en la Universidad Politécnica  (Upoli). 

Según Solís, el incremento de los accidentes y las muertes en las carreteras es un tema de agresividad al volante. Por su parte Zalaquett sostuvo que los hombres son víctimas del machismo en las vías del país. 

De acuerdo con la directora del Ceprev no es coincidencia el hecho de que la mayoría de muertos y lesionados en accidentes sean hombres. El anuario estadístico de la Policía Nacional de 2016 indica que ese año, de los 369 conductores muertos, 363 fueron hombres, de igual manera de 2,305 lesionados 2,132 eran varones.

Solís declaró que la población no percibe el tema de los accidentes de tránsito como un problema de violencia, a pesar de estar comprobado estadísticamente. 

El anuario también indica que no guardar la distancia, giros indebidos y la invasión de carril representaron el 59.4% de la causas de accidentes. 

A criterio de Zalaquett, esos factores se concentran en la falta de cortesía y en una conducción agresiva. “Significa que el manejo rápido y furioso es la principal causa de accidentes de tránsito. El exceso de velocidad es muy típico en los hombres, de ahí el ofensivo término manejás como mujer. No aseguramos que los hombres son el problema, sino que son víctimas de su propio machismo en las carreteras”, manifestó.

La directora del Ceprev señaló que aunque el alcohol no esté entre las principales causas de accidentes de tránsito,  globalmente se encuentra en las razones humanas. “Las razones técnicas que provocan desgracias como mal estado de carreteras o vehículos son menores en comparación con las provocadas por decisiones humanas como exceso de velocidad, imprudencia, ebriedad o falta de cortesía”, enfatizó Zalaquett. 

La investigadora del Celac indicó que las actitudes de los hombres al volante sí están sumando al incremento de la accidentalidad. Zalaquett explicó que los varones no renuncian a conducir ebrios. “Sabemos que ellos salen, toman, se suben a su moto o carro y se exponen a sufrir un accidente”, sostuvo Zalaquett.  

Propuestas

Ana Cristina Solís, investigadora del Celac, insistió que en las universidades debe fomentarse la investigación de los accidentes de tránsito desde un enfoque más de género y antropológico, es decir, desde un marco sociocultural.

Por su parte, Mónica Zalaquett, directora del Ceprev, opinó que debe formarse en distintas instituciones grupos de personas que multipliquen el mensaje de que el machismo es un factor de riesgo más en los accidentes de tránsito. “La conducción agresiva, el exceso de velocidad, querer imponerse en la carretera, son manifestaciones de esta cultura. Que se incorpore en los campañas de educación vial el aspecto de las desventajas de una cultura agresiva basada en la masculinidad”, declaró.