• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Miguel D’Escoto Brockmann, sacerdote y excanciller del Gobierno sandinista durante la década de los años 80 falleció ayer en Managua, informó la vicepresidenta de la República Rosario Murillo.

“Esta tarde (ayer), luego de un exitoso procedimiento de recuperación de su salud, y de manera inesperada, el padre Miguel se despidió de todos nosotros y pasó a acompañarnos en el cumplimiento de las aspiraciones y los sueños de nuestro pueblo, desde ese otro plano, donde para nosotros los cristianos se encuentran con Cristo Jesús, redentor del mundo”, señaló Murillo a través de medios oficiales.

D’Escoto Brockmann nació en 1933 en la ciudad estadounidense de Los Ángeles, California, debido a que su padre, Miguel Escoto Muñoz, fungía como diplomático del gobernante de la época, el dictador Anastasio Somoza García, quien se convertiría además en su padrino de bautismo.

Pasó su infancia en Nicaragua, pero a finales de los años 40 regresó a Estados Unidos para estudiar. En 1953 ingresó en el seminario de la Sociedad Misionera de Maryknoll, en donde fue ordenado sacerdote siete años después.

Militante de la izquierda

A mediados de los años 70, D’Escoto Brockmann se adhirió a la Teología de la Liberación, corriente ideológica religiosa que entró en conflicto con el Vaticano. En 1975 ingresó en secreto a formar parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cuando este era aún una guerrilla y en 1977 siendo ya integrante del llamado Grupo de los Doce (integrado por intelectuales y empresarios opositores a la dictadura de Somoza Debayle) dio su apoyo público al FSLN.

Con la llegada al poder del Frente Sandinista en julio de 1979, D’Escoto Brockmann se desempeñó como Ministro de Relaciones Exteriores hasta 1990 cuando el FSLN perdió las elecciones y dejó el poder. A lo largo de la década de los 90 y de los años 2000, este permaneció siendo una figura cercana al líder sandinista Daniel Ortega, hasta que este retornó al Poder Ejecutivo en 2007.

Demanda contra EE. UU.

Precisamente uno de los mayores logros del excanciller D’Escoto durante su función fue en 1984, año en el que presentó ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya una demanda en contra de los Estados Unidos debido a que esa nación apoyaba actividades militares contra Nicaragua, la Corte falló a favor de Nicaragua.

Sanción del Vaticano

En 1984, debido a su militancia en la Teología de la Liberación, aunado al hecho de ocupar un cargo en el Gobierno sandinista, el papa Juan Pablo II suspendió “a divinis” a D’Escoto Brockmann, del ejercicio del sacerdocio (oficiar misa y poder confesar a los fieles católicos). Treinta años después, en agosto del 2014, el papa Francisco derogó y desautorizó esta suspensión.

Tras el regreso al poder del Frente Sandinista en el 2007, D’Escoto Brockmann fue nombrado asesor para asuntos limítrofes y de relaciones internacionales del presidente Daniel Ortega.

De igual manera, en 2008 fungió como presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En ese sentido, el diputado Carlos Emilio López destacó que “tuve el gran honor, el gran privilegio de ser parte de su equipo de trabajo, acompañándolo en la asesoría de los derechos humanos y pude ver cómo el padre Miguel tenía un reconocimiento internacional, no solamente de América Latina, sino también de África, de Asia, reconocían su liderazgo y autoridad moral, pude verlo luchar por la causa palestina, para que se reconociera al Estado Palestino como un estado miembro de las Naciones Unidas”.

“Pude verlo oponiéndose al bloqueo de Cuba, pude observarlo en sus relaciones diplomáticas por lograr el cese del bombardeo en la franja de Gaza y tantas causas humanitarias más”, agregó López.

Sobre las honras fúnebres

Ayer se realizó un encuentro privado en una capilla funeraria a la que solo asistirían familiares.

Mientras que hoy a partir de las nueve de la mañana, el cuerpo del excanciller Miguel D’Escoto estará en la Cancillería de la República, lugar en el que en horas de la tarde se realizará un acto solemne. Una vez concluido dicho acto se realizará el funeral en el Cementerio Central de Managua.

Pasó su infancia en Nicaragua, pero a finales de los años 40 regresó a Estados Unidos para estudiar. En 1953 ingresó en el seminario de la Sociedad Misionera de Maryknoll, en donde fue ordenado sacerdote siete años después.