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Más de seiscientas familias de más de diez comunidades de Santa Teresa y La Conquista, municipios del departamento de Carazo, han recibido en sus hogares una Biblia por familia.

Dicha obra la realizan alrededor de diez pastores evangélicos de las mismas comunidades, quienes se han unido en un solo sentir, según ellos, para que ya no exista la ignorancia de la Palabra en la población campesina.

Josué Mendieta, pastor y representante de la organización Enruta, la cual se encarga de velar y ayudar a las familias de las zonas rurales de Carazo, brindando asesoramiento en la agricultura y ganadería, así como también regalías de las Santa Escritura.

“Tenemos la misión que lleva por nombre Cristo Céntrico, queremos que las personas tengan a Cristo en el centro de sus vidas y sus hogares, les enseñamos a leer bien la Biblia, a que no lo tomen literalmente, tratamos de crear conciencia a que no sea religión ni fanatismo el evangelio, si no que sea Jesús en el centro de sus vidas”, dijo Mendieta.

Mendieta también explicó que la misión de dicha organización es que las comunidades sean prósperas y que se está iniciando una red comercial para dinamizar la economía de las comunidades.

“En las comunidades hay mercado, demanda y sobre todo productos variados, lo que se necesita es inversión y apoyo, que es lo que estamos haciendo nosotros como organización, además de trabajar con pequeños productores, a los cuales ayudamos con materia prima, estamos hablando de Dios, de su palabra, ya que sin Cristo en el centro de cualquier negocio, no será próspero”, alegó el pastor Josué Mendieta.

Cada quince días se realiza la entrega de biblias casa a casa, en las distintas comunidades, donde participan jóvenes, adultos, niños y ancianos de la tercera edad.

Hasta el momento han logrado evangelizar a las comunidades rurales, entre ellas las Lomas, los Prados, Ochomogo, la Ceiba, las Montañas, San José de Gracia, Los Encuentros, Los Potrerillos, la Media Luna, entre otros.

Dicha actividad ha tenido muy buena aceptación por la población, al grado que cada vez se unen más personas voluntarias para ir y caminar kilómetros tras kilómetros a pie, para cumplir con la meta de una Biblia por familia, sin distinción de raza ni religión, con la esperanza del desarrollo espiritual y comercial.