• |
  • |
  • Edición Impresa

Pequeños reservorios de agua que se construyeron en comunidades del municipio de San Juan del Sur, para enfrentar las sequías, no han soportado las fuertes precipitaciones del presente invierno, ya que según sus propietarios los costados se han derrumbado.

Las pequeñas lagunetas fueron construidas a finales de 2016 como parte de un proyecto piloto ejecutado por el Ministerio de Economía Familiar Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (Mefcca) y tienen capacidad para retener entre 600 y 800 metros cúbicos de agua.

Entre las comunidades beneficiadas están Barbudos, Las Pampas, Zaragoza, El Papaturro y Bernardino Díaz Ochoa, donde se han establecido 19 lagunetas en forma rectangular, “pero algunas fueron mal construidas y con la llegada del invierno se han derrumbado y de continuar así los embalses se van a nivelar con la superficie de la tierra por tanto lodo que se va acumulando”, comentó el campesino Enrique Antonio Rayo.

“La idea del proyecto es retener agua en el invierno para para irrigar cultivos de hortalizas, pastizales y abreviar el ganado, pero los embalses fueron construidos sin ninguna capa de protección en las laderas y la tierra se ha desplomado y al fondo se ha formado un lodazal”, explicó.

Otro productor identificado como Marcos Rayo Delgadillo, de 60 años, aseguró que en dicha comunidad aún están pendientes de construirse otras cuatro lagunetas, pero temen que se edifiquen de igual manera.

“Entre las comunidades de Papaturro y Bernardino Díaz Ochoa se han construido ocho y solo una ha soportado las precipitaciones, porque el propietario sembró zacate y otro tipo de vegetación en sus costados y eso lo ha favorecido”, manifestó.

Griselda Cerda, de la comunidad de Papaturro, aseguró que laguneta que fue construida en la propiedad de su mamá también ha colapsado en sus costados, debido a que no tienen ningún tipo de protección y ceden antes las correntadas.

“Creo que es por las fuertes lluvias que se han derribado los costados y las corrientes arrastran gran cantidad de lodo y el agua no se puede ocupar”, explicó Cerda.

Los reservorios fueron diseñados para establecer sistemas de riego por gravedad y en otros casos a través de bombas succionadoras de agua, y el fondo del suelo fue compactado con una mezcla de tierra y arcilla, para mantener el agua, y contemplaba plantar una especie de grama en las laderas para evitar que las lluvias arrastren lodo.