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En la diócesis de Estelí, compuesta por las parroquias de los 27 municipios que integran los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia, en el 2017 hubo 446 bodas religiosas y este año la tendencia es al incremento entre un 20% y 30%.

En cambio, de acuerdo a las estadísticas, los matrimonios que se sospecha sean nulos corresponden particularmente a problemas creados por hombres (5 casos).

Según la iglesia católica, el divorcio deshace la unión de la pareja, mientras la declaración de nulidad oficializa que nunca existió el sacramento.

En la doctrina de la iglesia católica el hombre y la mujer se casan para siempre, pero “al probarse la inexistencia del sacramento, la persona, hombre o mujer, no puede estar ligada a lo que no hubo de corazón”, advirtió el sacerdote Francisco Morales, miembro del Tribunal Eclesiástico de Nicaragua y a cargo de la parroquia “El Carmen”.

“El Papa nos dice que investiguemos cuántas personas estuvieron sujetadas a algo que no ha existido y por ello se entrevista a testigos y se lleva a la verdad. No es divorcio, porque lo que Dios ha unido no lo separa nadie”, dijo Morales.

En el caso de las separaciones, el sacerdote Morales señala varias causales para que no exista el sacramento. “Puede ser que acudió a una ceremonia porque lo presionaron, eso significa que se lleva un buen tiempo para comprobarlo”.

La anulación de un matrimonio se lleva muchos procesos y muchas veces hasta dos años. Es de señalar que el actual papa Francisco a inicios del mes de septiembre de 2015 hizo nuevas reformas para simplificar el proceso de la anulación del matrimonio eclesiástico.

El proceso es excesivamente complicado, la mayoría de las anulaciones se llevan a cabo a nivel de la diócesis local (obispos y arzobispos), pero cada decisión debe ser analizada por un segundo tribunal eclesial, aun cuando ninguna de las partes involucradas impugne el hecho.

“Hablando de matrimonios, yo pienso que se marcha dentro de la normalidad, aunque haya muchas interferencias porque hay otros que ofrecen alternativas”, sostiene Morales.

“Hay personas que han estado unidas y luego han decidido contraer matrimonio, una gran mayoría (75%)”, dijo.

León

El obispo de la diócesis de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo, afirmó que en el campo religioso no existe el divorcio, entendido como el quebranto de una unión matrimonial cuando dicha unión es legítima, lo que se admitiría en casos muy especiales es la separación, cuyo proceso está a cargo de un tribunal eclesiástico.

Monseñor Vivas expresó que en los casos de separación en la diócesis (León y Chinandega), “no es efectivamente a como algunos se podrían imaginar, como una lluvia que hemos tenido últimamente de solicitudes, no de divorcios, porque no existe el divorcio en la iglesia, sino de estudios sobre la validez del sacramento o no del matrimonio”, dijo.

El obispo de León, aunque no precisó cifras de la cantidad de solicitudes de separación del sacramento del matrimonio, resaltó que “no es un aumento más allá de lo normal, es un porcentaje de quizás un 10% de los que contraen el sagrado sacramento del matrimonio, por algunas circunstancias de la vida o después de haber sido efectuado el sacramento o ceremonia, piensan que no hubo en realidad matrimonio y deciden exponer su caso”, sostuvo.

Según monseñor Vivas, no basta con decir que se lleva mal con la persona o que ya no quiere a la persona con la que se casó, “no son argumentos que valgan para que la iglesia se movilice o declare nulo un matrimonio”.

Chontales y Río San Juan

En esta diócesis de registra uno por ciento de nulidad en matrimonios sacramentales, según el obispo de Juigalpa, monseñor Sócrates René Sándigo Jirón.

La nulidad de matrimonios sacramental, o sea por la iglesia, se ha dado por desconocimiento del sacramento en una de las parejas o por presión. Monseñor Sándigo Jirón explicó que para que la iglesia católica declare nulo un matrimonio tiene que haber causales; entre ellas mencionó engaño doloso, es decir, que una de las partes haya escondido antes del matrimonio que era estéril, o que la persona sea homosexual o bisexual.

Asimismo comentó que también declaran nulidad matrimonial cuando una de las partes se casa por presión o por inmadurez. El prelado manifestó que por violencia intrafamiliar y por infidelidad la iglesia católica no anula matrimonio sacramental.

En cambio, el obispo Sándigo afirma que anualmente realizan un promedio de 150 a 200 matrimonios sacramentales a nivel de Chontales y Río San Juan, que cuenta con 30 parroquias.

“En Nicaragua la cantidad de personas que contraen matrimonios por la iglesia no son muchas, porque la gente huye al compromiso permanente.

La pareja se casa civil o se junta, pero los que dan el paso a casarse es mínima. Es uno de nuestros retos pastorales durante décadas”, manifestó el prelado. Explicó monseñor que cuando hay violencia intrafamiliar o infidelidad no lo pueden declara nulo un matrimonio, debido a que no son causales dentro de la fe católica.

Sándigo explicó que para llevar a cabo un proceso de tramitación de nulidad matrimonial, cualquiera de las partes tiene que tener una causal de las antes mencionada y abocarse a la primera instancia, es decir, al tribunal interdiocesano, del cual se encarga el padre Alexis Vargas para estudiar el caso y ver si se acepta o no la nulidad del matrimonio sacramental. Dijo monseñor que en caso de que una de las partes no esté de acuerdo con los resultados, puede ir a una segunda instancia, que es al tribunal arquidiocesano, y que la tercera instancia es interponer los papeles de solicitud de nulidad del sacramento matrimonial en el tribunal rota romana que es en Roma, la santa sede.

Rivas

El sacerdote Marcial Guzmán Saballos, vicario de la diócesis de Granada y párroco del Santuario de Popoyuapa, reveló a El Nuevo Diario que entre el 2016 y lo que va del presente año han recibido diez demandas de nulidad de matrimonio entre todo el departamento de Rivas.

De acuerdo con el sacerdote, el tribunal diocesano que tiene su sede en la ciudad de Granada, es el que se encarga de investigar e indagar a fondo “las demandas de nulidad de matrimonio para emitir un veredicto y actualmente están en estudio estos diez casos”.

Mencionó que el veredicto tarda entre 90 y 100 días y que si en la investigación detectan que en el matrimonio hay vicios o defectos, llegan a la conclusión de declararlo nulo.

“La nulidad ocurre cuando se casan con engaños, sin consentimiento por conveniencia económica y social, presión o quizás por un embarazo o temor, negarse a tener hijos, o no asumen las obligaciones esenciales del matrimonio, entre otras causas”, destacó.

Según el sacerdote cuando invalidan estos sacramentos, los involucrados tiene la oportunidad de optar nuevamente al matrimonio, pero asegura que algunos optan por mantener una unión libre u otras llevar vida de solteros.

Entre los casos que se han presentado en años anteriores en el departamento rivense, mencionó el de una ciudadana que al día siguiente de celebrase la boda pidió la nulidad del mismo, debido a que su esposo se negaba a tener relaciones con ella.

Explicó que también se han presentado casos de nulidad, entre parejas que después de casarse se desintegran y emigran a otros países y llegar a perder totalmente la comunicación entre ellos.