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El director del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Clacds) del Incae Business School de Costa Rica, Víctor Umaña, recomienda a Nicaragua “descubrir” productos que se adapten al país, tal como los casos de éxito de Costa Rica, al cultivar la piña, y Argentina con la inserción de arándanos.

Para esto, se necesita inversión en investigación, desarrollo e innovación no solo para mejorar la productividad, sino también diversificar el sector agrícola, dice Ricardo Santa Cruz Rubí, director de la Red I+D+I, de Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).

Santa Cruz sostiene que se requieren recursos públicos y la participación de la academia para hacer eso. La investigación, el desarrollo y la innovación darán idea de cuáles son las oportunidades en los mercados y en qué se tienen que especializar los países, manifiesta el exportador.

Umaña expuso además que para lograr el éxito en la inserción de nuevos productos a un país, se necesita de la academia, el sector privado y la intervención de un tercer actor, el cual asumiría los costos iniciales de las investigaciones de cultivos y este podría ser el Estado, una alianza público-privada o la cooperación internacional. “Nosotros en Centroamérica invertimos recursos en universidades y esos recursos se pueden usar para hacer investigaciones en agricultura”, precisa.

El mismo sector privado puede llevar fondos para establecer una colaboración con las universidades, también se “necesita una colaboración público-privada y no esperar que el Gobierno resuelva todos los problemas”.

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Invertir en innovación

“En nuestros países siempre tenemos margen para diversificar la oferta exportable”, esto se lograría trayendo más materiales de siembra de otras zonas del mundo, que se podrían cultivar en la región, dijo Santa Cruz. Víctor Umaña

Asimismo, recomendó crear una buena estrategia de mercadeo para destacar las virtudes de los productos con respecto a los mismos que producen otros países.

Otra de las observaciones del representante de Agexport fue que agregar valor a los productos no significa necesariamente convertirlos de una vez en productos terminados, pero al transformar los productos se generan muchos empleos.

La diversificación de la producción agrícola en Guatemala es tal que en 1986 obtenía el 75% de las divisas de una lista corta de productos tradicionales (carne, banano, algodón, azúcar, entre otros) y solo el restante 25% eran no tradicionales. En ese entonces, las ventas de productos guatemaltecos al exterior solo generaban US$1,000 millones. Hoy, 31 años después, cuando las exportaciones totales de ese país generan unos US$10,500 millones, el 75% de las divisas proceden de las ventas de productos y servicios no tradicionales, y el restante 25% de los tradicionales, afirmó Santa Cruz Rubí.

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Actualmente las frutas frescas y procesadas ya aparecen en el top 10 de las exportaciones de Guatemala, aunque los primeros lugares siguen siendo ocupados por artículos de vestuario, azúcar, banano y café.

Tareas pendientes

La profesionalización del gremio y la reinserción de la academia es una de las tareas pendientes en la región y en Nicaragua, dijo Umaña durante su conferencia magistral en la IV edición del Congreso Nacional Agropecuario, que organizó la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

“Necesitamos generar más descubrimientos, generar cambios y mejorar en la infraestructura de transporte, por ejemplo Nicaragua necesita salir (enviar sus exportaciones por el Atlántico), es vital para el país”, consideró el especialista de Incae.

El director del Clacds indicó: “Upanic no puede resolver los problemas, parte del proceso de las soluciones tiene que ver con el diálogo constante, porque la información está dispersa, y los sectores tenemos que dialogar”.

Umaña concluye en su exposición que la agricultura en la región necesita mejorar la productividad y la mano de obra con mayor tecnología, más capacitación, mejores insumos. “En eso el sector privado tiene mucho que aportar. Lo que necesitamos es un nuevo enfoque en el que las personas y las empresas puedan prosperar”, expresó.

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Ejemplos

De acuerdo con el especialista, introducir una nueva actividad o productos que existe en otro lado, pero no en la región devela una capacidad de generar beneficios por la producción que representa.

Ricardo Santa Cruz.“El café y el banano se (introdujo) en América Central y no sabíamos qué iba a pasar, se probó y funcionó, descubrimos que teníamos la capacidad comparativa de sembrar café y banano”, ejemplificó el experto del Incae.

“El descubrimiento se ubica dentro de la frontera de la posibilidad de producción del país, es decir, un producto podría ser adaptado y ser exitoso”, insistió el especialista.

Umaña destacó que en Argentina un productor introdujo la producción de arándanos a principios de los 90 al ver que EE. UU. representaba un mercado en el que no había producción local en algunos momentos.

Para desarrollar el producto, contó Umaña, el productor, contrató a expertos que lo asesoraran e importó una serie de material genético de plantas para valorar cuáles se adaptaban al país.

Otro de los ejemplos, el cultivo de piña en Costa Rica, el cual le deja al país casi US$1,000 millones en exportaciones y lo ha colocado como el mayor exportador de esta fruta.

“Desde los años 60 una empresa hacía investigaciones de nuevas variedades de piña y lo hacía en una finca experimental. A finales de los 80 la compañía inicia en la zona norte de Costa Rica con una variedad muy dulce, jugosa, es decir la piña Golden”, comentó.

La especie de piña salió al mercado en los años 90 y se convirtió en un éxito total, “rompe todos los récords y amenaza la supremacía del banano y la manzana”.

Durante la exposición, Umaña subrayó que Nicaragua cuenta con una serie de ventajas como la disponibilidad de agua, tierras y gente, que la posicionan por encima del resto de Centroamérica pero no son suficientes. “Falta algo más en el rompecabezas de la competitividad".

Carta de presentación

Transformación. El cambio en el modelo agrícola guatemalteco de cultivos tradicionales a no tradicionales llegó a convertirlo en el primer proveedor de arveja china en EE. UU., un producto que no está en la dieta alimenticia de ese país.

Otro producto que está en la cesta exportadora de Guatemala, a pesar de que no es originario de Centroamérica, es el cardamomo. Actualmente, Guatemala es el primer exportador de cardamomo del mundo y, de acuerdo con el director de la Red I+D+I de Agexport, Ricardo San Cruz, es un producto muy importante desde el punto de vista social.

“Alguien trajo material al país. Está en manos de pequeños productores y, según el Censo Agropecuario, tenemos cerca de 350,000 familias que dependen de este producto. Y no es que se dediquen exclusivamente a ese cultivo, pero lo tienen como un ingreso extra”, explicó Santa Cruz.