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Los niños en etapa preescolar (3 a 5 años) y escolar (6 a 12 años) están expuestos a enfermedades neurológicas. Las predominantes en estos períodos son la epilepsia, cefaleas primarias y problemas conductuales, trastornos de déficit de atención por hiperactividad  (TDH) y trastornos del espectro autista, afirmó la doctora Karolina Vega, neuropediatra del Centro de Neurociencias del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.

Al igual que en los adultos, las enfermedades neurológicas en niños presentan un factor genético como principal causa, adicionalmente, los niños pueden enfrentar situaciones en las que se desarrollen traumas e infecciones que finalmente provoquen trastornos neurológicos. La especialista señaló que la mayoría de estas enfermedades responden a causas adquiridas.

“Hay genes heredados que predisponen a los niños en determinada etapa  a padecer estas enfermedades, sin embargo, hay causas adquiridas, traumáticas e infecciosas, las que producen una parte importante de los casos atendidos”.

Los traumas craneales provocan en un porcentaje de niños convulsiones y epilepsias, mientras que las infecciones (según el área afectada) predisponen a problemas conductuales y también epilepsias.

La doctora agregó que las causas de los TDH son aún más variadas, ya que además de factores genéticos e infecciosos. “La crianza e incluso la alimentación predisponen a los niños a este padecimiento”, dijo la neuropediatra.

 Los TDH en la adolescencia son controlados y la incidencia de epilepsia disminuye, el padecimiento con mayor afectación en este momento siguen siendo las cefaleas primarias.  “En la etapa adolescente predominan las cefaleas, la aparición de epilepsia es menos frecuente y los TDH ya han sido controlados”, expuso la doctora.

Afectaciones 

Aunque el país no cuenta con estadísticas sobre estos padecimientos, la neuropediatra señaló que durante su trayectoria ha observado la frecuencia de estos casos en sus consultas y la literatura médica los corrobora.

“A nivel mundial el 70% de las epilepsias son benignas, se pueden curar y su incidencia oscila entre el 5% y 15% según la literatura”, explicó.

En el caso de la migraña, la especialista hizo una distinción por grupo etario y afirmó que hay uno más afectado. “La migraña en la infancia tiene mayor incidencia entre los 6 y 12 años, un 30% aproximadamente, mientras que solo un 20% de los niños entre 3 y 5 años la padece”, dijo.

“Las estadísticas internacionales precisan que 7 de cada 100 niños experimentan TDH”, puntualizó Vega. Para el tratamiento, el primer paso es realizar un buen diagnóstico, que  consiste en elaborar una historia clínica  y exámenes físicos. 

“El 90% del diagnóstico lo obtenemos de la historia clínica, de estudios de imagen y electroencefalograma que nos ayudan a confirmar la sospecha clínica, esto es muy importante, no toda convulsión es igual a epilepsia, dar un buen diagnóstico asegura buenos resultados”, expresó la doctora.

El diagnóstico de la migraña es fundamentalmente clínico, los exámenes adicionales como tomografías se realizan para descartar otra clase de afectaciones como quistes o tumores, para tratarlos se le prescribe al paciente medicamentos para dolor agudo.

El caso más complejo, señaló la especialista, es el TDH ya que se requiere un grupo de médicos y sus afectaciones en los pacientes son múltiples. “Los trastornos conductuales son algo bien complejo, porque realmente debemos trabajar un equipo de neurólogos, psicólogos y otros terapeutas, como el logopeda y el ortopedagogo”, finalizó.