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Los alumnos de la Universidad de Estudios Humanísticos, UNEH, se tomaron 10 minutos de su tiempo para salvar vidas, al donar sangre que requieren los hospitales públicos y privados del país para los niños con cáncer, hemofilia y quemados.

Reinaldo Cabrera, promotor social de la donación voluntaria de sangre, se hizo presente en al recinto universitario la mañana de ayer, para realizar la campaña con aquellos alumnos que desean realizar este noble acto.

“Donar sangre, además de salvar vidas, es un beneficio para nosotros, porque así nuestras defensas se desarrollan el doble para evitar gripe, tos y el riesgo de un paro cardíaco. Con este procedimiento nadie engorda ni baja de peso, además que los materiales son descartables y cada aguja se bota”, dijo Cabrera.

El donante se recupera en 24 horas y la persona puede hacer sus actividades, porque en una hora recupera el líquido sanguíneo. Sin embargo, una de las dificultades son los mitos que existen alrededor de este tema, como son el temor a engordar, adelgaza o quedar débil.

“En realidad no pasa nada, es un procedimiento sencillo, todas las personas con peso mayor de 110 libras pueden hacerlo, entre 17 hasta 50 años, porque hay personas de 65 que es el límite y hacen su donación”, expresó Cabrera.

El promotor de donación voluntaria de sangre refiere que, como se hizo en UNEH, a los donantes se les entrega su carné, con su respectivo tipo de sangre y la información necesaria, en caso que tengan familiares que requieran transfusión. 

Cabrera explicó que el tipo de sangre más difícil de encontrar es O negativo, al igual B y A, porque el común es O positivo.

“Hago el llamado a la población en general que nunca ha donado y a que aproveche 10 minutos de su tiempo para salvar una vida”, concluyó el promotor.