•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Aunque el invierno ya está asentado, hay comunidades de los municipios de Boaco que todavía enfrentan problemas de desabastecimiento de agua potable debido a que los pozos aún no se recuperan de la falta de lluvia de años anteriores. 

Santa Lucía, con una población de casi 10,000 habitantes, es uno de los municipios donde hay problemas de agua. Ahí la alcaldía emprendió una alianza con Enacal para mejorar el abastecimiento.

Las comunidades El Riego, La Leona y La Coyota, en el municipio de Santa Lucía, recibirán agua desde Boaco dos días a la semana en un camión cisterna de 2,500 galones que la alcaldía municipal recientemente adquirió a un costo de C$1,600,000.

En total son 72 viviendas las que recibirán el vital líquido. Entre ellas, 52 familias en El Riego, 15 en La Leona y 5 en la Coyota.

El vicealcalde Sebastián Suárez indicó que hay otras comunidades que tienen dificultades de agua, pero no tanto como estas tres.

“El problema es, por ejemplo en el Llanito, no hay agua potable porque todos los pozos se secaron y solo uno quedó, pero ese pozo puede abastecer a todo Santa Lucía, lo único es que hay que ir a traer en caballo o carretas y las mujeres también la van a traer en baldes”, destacó el vicealcalde.

Detalló que los pozos no han recuperado su caudal. En el Llanito hay 43 pozos y todos se secaron. “Solo quedó el pozo perforado donde la gente pasa jalando agua con bomba de mecate”.

El fin de semana pasado hubo un congreso en la cancha municipal de Santa Lucía con el objetivo de dar a conocer los efectos del cambio climático. “Nosotros somos responsables y hay que ver qué podemos hacer para revertir el daño del cambio climático en el municipio”, dijo el funcionario. 

OTROS PROBLEMAS

En municipios como Nandaime los problemas relacionados con el agua potable son otros, como la contaminación. 

La comunidad La Chipopa, ubicada a 8 kilómetros del municipio de Nandaime, se vio beneficiada con el proyecto de purificación de agua ejecutado a través de la organización Camunan, con una inversión de más de 32,000 dólares, beneficiando a un total de 90 familias.

Durante ocho años estos habitantes se han abastecido de un pozo de donde se extrae agua contaminada. 

Javier Ruiz, médico y vicepresidente de Camunan, explicó que “este proyecto se logró gracias al apoyo de un grupo de norteamericanos, quienes hicieron entrega a estas familias de un filtro de agua”.

El médico añadió que “durante meses realizamos un estudio intenso de las comarcas más afectadas por las zonas, tomamos muestras del agua y las estudiamos, sobre todo vemos las afectaciones de diversas enfermedades”.

Tras entregar los filtros se capacita a la población sobre cómo realizar el proceso de la purificación de agua para que esta pueda consumirse.