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Marcos Lacayo Boshe vendió su carro, su casa y dejó los Estados Unidos para instalar en el país kioscos que brindaran servicios de salud a los nicaragüenses.
Fue así como en 2015 nació el proyecto Estación Vital, el cual cuenta con el apoyo de Central American Healthcare Initiative (CAHI). Después de inaugurar tres estaciones de salud en centros comerciales de Managua, Marcos considera que está preparado para la expansión.

Además  de expandir los kioscos, piensa en brindar a la región latinoamericana servicios de telemedicina, el cual consiste en una plataforma a la que las personas ingresarán y donde tendrán un médico las 24 horas del día.

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En diciembre de 2016, al revista Forbes México incluyó a Estación Vital entre las “30 promesas de Centroamérica que buscan transformar al istmo”.  Los emprendimientos destacan por elementos innovadores a los procesos, mencionó la revista y precisó que facturaba US$30,000 anuales. 

¿Cómo surgió Estación Vital?

Estación Vital fue creado con la ambición de poder cambiar el mundo, lo que queremos nosotros es mejorar la salud del pueblo latinoamericano, esa es nuestra meta final. El problema que atacamos nosotros es la falta de acceso a servicios preventivos y primarios de salud.

¿Cómo este planteamiento se convierte en una idea de negocios?

Viendo todo ese problema y tristeza empecé a ver soluciones que había en el mundo más desarrollado, investigué en África, India, y me di cuenta que existían kioscos  donde la gente recibía información preventiva de salud y lograban hablar con médicos, e inmediatamente la gente se volvía más saludable. Hice una investigación de mercado y me pregunté: “¿Por qué no creo ese mismo concepto pero lo tropicalizo para Nicaragua?” Ahí fue donde empecé a dibujar un kiosco, la codificación y crear el software. Así surgió la idea de que las personas podían llegar a un lugar para realizarse evaluaciones preventivas y poder hablar con un médico. 

¿En qué año echaste a andar el proyecto?

La idea se echó a andar en 2015. Trabajaba en los Estados Unidos y empecé a ver kioscos en ahí. Debo mencionar que antes había trabajado en salud, luego cursé una maestría en Administración de Salud,  y fue así que empezamos. Pusimos los kioscos y a personas que ayudarán a los usuarios. Estación Vital cuenta con un software que es mucho más simple que el de otros países. 

¿Qué encuentra uno en los kioscos de Estación Vital?

Yo imaginé cómo la gente iba a llegar a los kioscos y a recibir las evaluaciones. Me imaginé yo teniendo sobrepeso, presión alta, y cómo me iba a atender de forma autónoma. Así empecé el software, pero este lo hice tan simple que la persona puede hacer por sí sola el procedimiento. Es una creación mía, lo bonito es que me ayudaron solo gente nicaragüense. La codificación, el lenguaje, la arquitectura del kiosco  fue hecho por nicas.

¿Y a cuántas personas han atendido?

En los últimos dos años el impacto ha sido increíble,  hemos atendido a más de 40,000 personas, más 150,000 evaluaciones.

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¿Cuántos kioscos existen?

Tenemos tres kioscos, el primero se instaló como proyecto piloto en octubre de 2015, fueron cuatro meses de prueba. Vi que funcionó muy  bien, pero en febrero de 2016 lo abrimos nuevamente con nuevas modificaciones, y en febrero de 2017 instalamos otro en un centro comercial.

¿Cómo ayudan estos kioscos a las personas?

Mi visión es tener un kiosco en cada centro comercial del país, luego expandirlo en Centroamérica. La idea es que las personas se hagan evaluaciones preventivas y que puedan hablar con un médico en caso de que lo necesiten.  Es decir, ofrecer el servicio de la telemedicina. Somos 6 millones de personas (en Nicaragua) y el 20% tiene acceso a internet, ese porcentaje puede hablar con un médico a través de nuestra plataforma, pero la gente que no tiene internet cuenta con la posibilidad de hablar con un médico desde nuestros kioscos. Queremos poner estas instalaciones en áreas rurales donde no hay acceso a la salud.

¿De cuánto fue la inversión de este proyecto?

Cada kiosco me costó alrededor de US$2,500, el segundo tuvo una inversión de US$3,000. Y el primer modelo de software me costó US$5,000. La inversión inicial fue de US$15,000 dólares. Tuve que hacer otra inversión para la segunda infraestructura alcanzado una total de US$25,000.

Pero ¿cuál es el modelo de negocios, lo que está dando ingresos?

El modelo del negocio es publicitario, tenemos varios servicios: uno, es poner publicidad masiva en los kioscos ya que hay pantallas digitales, y lo otro, es que cada persona que recibe los resultados a través de su correo electrónico también recibe publicidad. Nosotros captamos una gran perfil de cada de uno de los usuarios, les preguntamos sus padecimientos, su demografía, su rango salarial, qué comen, esa información la almacenamos en una base de datos y les mandamos publicidad segmentada. Por ejemplo, si sos diabético te mandamos información relacionado con eso.

Vos hablabas de la telemedicina, ¿ese es el siguiente paso de Estación Vital?

El éxito de los kioscos es darle un seguimiento a cada usuario. Le hemos dado información saludable, pero no les hemos solucionado el problema. Ahora al integrar el servicio de telemedicina si le vamos a resolver problemas. Cada uno de los usuarios por un costo de C$200 podrá hablar con un médico, ya sea ingresando a la página web de Estación Vital o por los kioscos. Pero no es solo hablar sino que también se le crea un expediente médico. Los kioscos se convertirán en clínicas. Esto ha sido trascendental en el mundo, y se está usando en los países desarrollados, en América Latina, Chile y México son los pioneros de esta tecnología y están atendiendo miles de usuarios. Quiero conquistar el mercado de la telemedicina en América Latina.

¿Qué retos han encontrado en sus estudios para desarrollar esto?

Nosotros estamos trabajando con la organización CAHI  (Central American Healthcare Initiative (CAHI), la cual está compactada por el Incae y la Universidad de New York, y nos están analizando cuáles son los problemas que podríamos tener. Lo primero que hemos visto es la cultura del nicaragüense, lo segundo es la conectividad a internet. El país aún tiene limitaciones a internet y por eso es que se crean los kioscos.

¿Qué aspiraciones tiene con Estación Vital?

Lo que queremos es conquistar Nicaragua en dos años, tener un kiosco en cada centro comercial del país, y poder tenerlos en áreas rurales. Hay una necesidad de acceso a salud. También queremos conquistar Centroamérica, tener presencia  en todos los centros de compras de la región y luego extendernos a Latinoamérica. Pretendemos que la gente tenga acceso a salud primaria de forma inmediata.

Lacayo Bosche en uno de los kioscos

¿Qué pasos están dando para lograr la expansión al istmo?

El primer paso era estructurar los kioscos, el segundo estructurar la parte de telemedicina, tener a los médicos listos para atender los 24 horas al día, los 7 días de la semana. Posteriormente, irnos expandiendo a las áreas urbanas de Nicaragua y lugares muy visitados, el próximo año queremos estar en las áreas rurales. 

¿Y ya han estudiado el mercado de América Central?

CAHI nos está ayudando a realizar el estudio, y tenemos posibles socios en Guatemala, El salvador y Panamá. 

¿Los médicos que estarán disponibles de dónde serán?

Serán médicos nicas. Eso es lo otro bueno del proyecto, que se empleará a médicos. En Nicaragua hay 10,000 médicos, de esa cantidad el 70% es general y muchos no encuentran residencia en hospitales. Son médicos completamente certificados por el Ministerio de Salud (Minsa).

¿Tienen algún respaldo del Gobierno?

El proyecto preventivo está certificado con el Ministerio de Salud. La parte de telemedicina está en documentación, está pre-aprobada por el Minsa, pero es cosa de tiempo. 

Tu emprendimiento sale de lo convencional, ¿qué tipo de desafíos encontraste?

Es difícil emprender en todo el mundo, en Estados Unidos es difícil, quizá hay más conectividad, pero hay más competencia. En Nicaragua no hay competencia, sin embargo estamos comenzando, no hay acceso económico. Hay complejidades por donde la busqués. Los emprendedores necesitamos más apoyo financiero.