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Los restos de Rechel Paola Rostrán Obando, identificada tras el hallazgo de una osamenta en el barrio Sol de Libertad, aún no son entregados a su familia y la Policía Nacional todavía no se pronuncia sobre el avance de las investigaciones del caso.

Jorge Rostrán y Paola Yajaira Obando Castillo, padres de la joven, acudieron el pasado lunes al Instituto de Medicina Legal para realizarse las debidas pruebas e identificaron los objetos que se encontraron en la osamenta al momento del hallazgo el 29 de junio.

Junto a los restos se encontró una licra negra y una pulsera de goma multicolor que Rechel usaba en su tobillo derecho, piezas que indujeron a Paola Obando a presumir que se trataba de su hija, quien estaba desaparecida desde el pasado 8 de enero.

La familia presume que la joven habría sido asesinada, puesto que junto a los restos también se encontró un alambre de púas.

Paola Yajaira Obando, mamá de la adolescente fallecida, ayer se mostró muy afectada por lo ocurrido y se limitó a comentar que espera que las autoridades entreguen los restos de su hija a más tardar hoy.

Vicenta Espinoza y Nora Ayerdis, abuelas de Rechel Paola Obando, coinciden que su nieta “merece justicia porque lo que le hicieron es prácticamente inhumano”.

Evelyn Rivas, prima de Rechel Paola, comentó que la joven salió de su casa ubicada en el barrio René Polanco, de Managua, a eso de las ocho de la noche del 8 de enero de este año, a bordo de un carro color blanco.

Rivas aseguró que a su prima la llegó a traer una amiga llamada Alejandra Guerrero y un hombre al que solo identifican como “Chino”, quien supuestamente tiene ascendencia asiática.

“Esta noticia nos impacta. Mi hija andaba con malas amistades y ya hemos informado a la Policía sobre quiénes son, por eso pedimos que se investigue a fondo”, dijo Jorge Rostrán, papá de la joven.