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Una pequeña bola de plástico y un bate liviano del mismo material fueron los primeros juguetes que tuvo antes de cumplir sus cuatro años el prospecto rivense Nixon Javier Muñoz Santana. Desde ese momento la pasión por el beisbol se penetró en sus venas, asegura su mamá Cristian Santana Mora, de 36 años.

“Cuando cumplió los cinco años empezó a jugar formalmente beisbol en ligas infantiles federadas y tanto mi marido como yo decidimos apoyarlo porque lo veíamos muy entusiasmado practicando este deporte, además que era uno de los más destacados en cada torneo”, relató su mamá.

El joven lanzador de perfil zurdo, figura delgada y 5 pies y 9 pulgadas de altura, le demostró a sus padres que no estaban equivocados. Con 16 años  estampó su rúbrica el pasado lunes para formar parte de los Medias Rojas de Boston.Su madre, Cristian Santana, muestra algunos de los trofeos que ha ganado Nixon.

“Sabía que podía llegar a firmar un contrato de Ligas Menores con un equipo de Grandes Ligas y ese día llegó. Mi mayor felicidad es que fue con los Medias Rojas de Boston, que es mi equipo favorito en el beisbol del mundo”, dijo el joven.

Su vivienda —construida con ripios de madera y zinc— ubicada  en el barrio Fátima de la ciudad de Rivas, al joven únicamente se le veía salir a los campos de entrenamientos de beisbol. 

Por su pasión por este deporte abandonó las aulas de clases en 2015, cuando cursaba el primer año. 

“El beisbol es mi vida, y voy a llegar a las Grandes Ligas  para sacar adelante a mi familia y apoyar las pequeñas ligas de Rivas”, manifestó Muñoz desde los campos de entrenamiento de República Dominicana, donde fue trasladado desde el martes.

En sus tiempos libres Muñoz se dedicaba a realizar dibujos a su hermana Cristian América, de 9 años. También escuchaba música y destinaba tiempo para bolearse y batear roletazos con su hermano Carlos Alberto.

“Gracias a Dios mi hijo nunca nos ha dado problemas con vecinos, compañeros de equipo o colegio, ya que pese a que es de temperamento fuerte, sabe comportarse. Más bien la gente nos ha dicho que es muy tímido y en la casa nunca ha sido exigente con nada”, explicó su padre, Carlos Moisés Muñoz Oporta.

Añadió que tras percatarse del potencial que tenía su muchacho como lanzador zurdo, se encargó de velar por su brazo.

“Cuando miré que ya destacaba en torneos nacionales e internacionales en categorías infantiles y juveniles, su mamá y yo le decíamos que no jugara con bolas de calcetín, ni perreras, ni que lanzara pelotas livianas, que su brazo era prodigioso y tenía que cuidarlo”, destacó  el progenitor.

Heber Delgadillo Mora, reconocido entrenador de pequeñas ligas de Rivas, fue el primero en pulir el talento de Muñoz y según sus palabras desde que inició a jugar en las categorías Pee Wee sacó a relucir su potencial.

“Su habilidad como lanzador la mostró en las categorías Pee Wee, luego incursionó en la categoría infantil  hasta llegar a la juvenil y en todas ha destacado e integrado los equipos de la Selección Nacional de Nicaragua. En su año de novato mostró su casta al destacarse como el mejor lanzador de la Infantil A”, indicó el entrenador.

Asímismo, reconoció que además de sus habilidades  naturales como jugador, Muñoz también destaca por el esfuerzo y disciplina que muestra en los campos de entrenamiento. Él cree que esa actitud lo llevará al éxito.

Johnny Álvarez, director de la academia rivense “Luchando por un Sueño”, donde estaba recluido Muñoz, asegura que la proyección de la organización de Medias Rojas de Boston es que el prospecto rivense escale a la Gran Carpa en cinco años.

 “Él llegó a la academia en 2016 para refinar su talento, mejorar el mecanismo de sus picheos, incrementar su velocidad y abrir los ojos de los scouts. Su velocidad, que ronda las 88 millas por hora, su tremendo slider, curva y cambio de velocidad despertó el interés de dos organizaciones de Grandes Ligas y finalmente Boston logró su firma”, concluyó Álvarez.

Con una alimentación balanceada, que hasta ahora no ha tenido, y la preparación física adecuada, fácilmente incrementará el poder de su lanzamiento a más de 90 millas por hora. 

Nixon Javier es el mayor de tres hijos. Es delgado y de tez morena, luce un corte de cabello “urbano”, rapado a los lados, y un tanto abultado en la parte superior. Suele usar aretes y cadenas de plata.

 “Una vez que comencé a tomar bien la pelota y saber cómo tirarla fue que inicié como pícher a hacer las cosas bien”, cuenta Muñoz, vía electrónica desde República Dominicana.

Fue líder de ponches propinados

Promesa • Muñoz comenzó a dar muestras de su talento y a labrarse  una sólida reputación en el beisbol infantil desde temprana edad. De hecho a partir de los nueve años su calidad comenzó a hacerse notar no solo en las ligas departamentales de Rivas, sino a nivel nacional, al punto que a esa edad integró la selección nacional infantil en varias categorías, establecido como lanzador zurdo.

Una de sus participaciones más destacadas con la selección de beisbol ocurrió en 2015, cuando acabó como líder de ponches propinados en el torneo Panamericano Sub-15, desarrollado en Aguascalientes, México.

“Mi equipo favorito son los Medias Rojas porque en Nicaragua jugué con un equipo que se llamaba así en las ligas infantiles, además es el equipo favorito de mi papá también. Una vez le dije a mi papá que algún día Boston me firmaría y él me dijo: Dios quiera hijo, eso se logró el lunes”, agregó Muñoz.

Sobre sus padres comenta que su papá ha dedicado su vida a trabajar  en enderezado y pintura en la turística ciudad de San Juan del Sur, mientras su mamá es ama de casa y ha estado a cargo de la crianza tanto de él como de sus hermanas.

Tras la caza del sueño

Nixon comenzó el martes su periplo para llegar a las Grandes Ligas de beisbol profesional, día en que partió hacia la liga instruccional de República Dominicana.

“Iniciaré en la liga instruccional Triquilí, de República Dominicana, y después en la liga de verano también aquí. El torneo inicia el próximo 15 de julio”, detalló.

En la liga instruccional no solo estará recibiendo adiestramiento para mejorar sus condiciones físicas y destrezas de lanzamientos, sino que también recibirá clases de inglés y otras asignaturas complementarias para su formación. 

“Estaré preparándome más en mis lanzamientos, para tener un mejor ángulo con mi brazo, poniéndole mucha mente a lo que el entrenador me diga porque para tener un buen ángulo uno debe de soltar la pelota desde la cintura”, mencionó Muñoz.

Finalmente, el joven señaló que siente mucha admiración por David Price, estelar lanzador de los Medias Rojas de Boston en el beisbol de Grandes Ligas.