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A una semana de haber ocurrido la desaparición de un barco pesquero con 13 tripulantes a bordo, las autoridades de Nicaragua anunciaron ayer que a los operativos de búsqueda por mar y aire se han sumado las fuerzas armadas de Honduras, junto con la colaboración de Colombia, Costa Rica y de Estados Unidos, y a pesar de ello no se ha podido localizar la embarcación. 

“Se ha activado el protocolo de cooperación para emergencias entre las fuerzas armadas de Nicaragua y Honduras, incorporándose a la búsqueda y rescate un medio aéreo hondureño, que ya está en nuestro país”, señaló Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua. 

La embarcación “Miss Johanna Betsey” partió el 29 de junio pasado a faenar al norte de Corn Island, en el mar Caribe nicaragüense,  y su señal desapareció de los radares justo un día antes que la Fuerza Naval anunciara el mal tiempo en el mar. 

A lo largo de estos días, Nicaragua ha mantenido coordinaciones con los servicios de guardacostas de Costa Rica y Colombia, para un posible rescate de la tripulación, agregó Murillo en Canal 4 de televisión. 

Ayer por la tarde, Murillo dio a conocer dos partes militares en los que se explicaron las acciones que hasta ahora se han realizado en la exhaustiva búsqueda.

“Precisamente a las 5:25 de la tarde (ayer) nos informó el general (Julio César) Avilés que se logró el contacto con el contralmirante Walter Villegas del comando específico de San Andrés, de la armada colombiana; se entregaron los datos del barco pesquero Miss Johana Betsey y las coordenadas de su última comunicación, expresando el contraalmirante Villegas que haría aviso extensivo a la armada de Colombia y a su flota pesquera pero que hasta ese momento no conocían de ningún naufragio en su área de responsabilidad”, dijo Murillo.

También desde el aire

La colaboración proveniente de Honduras, se trata de una aeronave (B-200) de las fuerzas armadas hondureñas, arribó a las 11:35 de la mañana del jueves. En este se trasladó al personal de la Fuerza Naval y del Ejército de Nicaragua, que realizó vuelos sobre la ruta Managua-San Juan de Nicaragua.

“Luego, desde San Juan de Nicaragua, sobrevolará 15 millas mar adentro y luego en dirección norte hasta Bluefields. Luego un helicóptero de la Fuerza Aérea nicaragüense sobrevolará el litoral de Bluefields hasta Monkey Point y se incorporaron cuatro lanchas rápidas adicionales a la búsqueda, dos navegadores desde Bluefields en dirección hacia San Juan de Nicaragua y dos de San Juan de Nicaragua a Bluefields; en el área de búsqueda, la Fuerza Naval y la flota pesquera no han avistado objetos flotantes, ni pichingas, ni chalecos salvavidas, ni nada o ningún otro objeto”, señaló Murillo.

Mientras que, parte del Comando Sur de Estados Unidos, ha dispuesto para la búsqueda medios aéreos en el mar Caribe. “Empezó a volar a las 4:12 p.m., en el sector de Corn Island, la aeronave T3-RLTM cuya misión es apoyar en la búsqueda del barco de pesca Johana Betsey”, dijo Murillo.

Familiares a la espera

Mientras que los familiares de los 13 tripulantes de la embarcación, desde el pasado lunes permanecen apostados en el muelle de la ciudad de Bluefields, esperando noticias alentadoras sobre la tripulación desaparecida en altamar. Según información de la Fuerza Naval y el Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura tenía previsto regresar el lunes 3.

“Desde el viernes (pasado) he intentado llamarle y no hemos logrado comunicarnos con él, yo siempre le llamaba y nos comunicábamos, ojalá que todo salga bien, es la primera vez que me ha pasado esto”, dijo visiblemente consternada Lilliam Benwell, madre de Elmer de Jesús Patrick, uno de los marinos desaparecidos.

En tanto, Magdalena Lackus García, madre del marino Rafael Tablada Lackus, contó que “él estaba en Bluff, me llamó para despedirse, desde ahí nadie sabe nada, estamos en espera, queremos respuesta, que no nos tengan así, necesitamos saber algo”, dijo la angustiada madre en declaraciones a medios de Bluefields. 

Tablada Lackus tiene una niña de 10 meses y, desde hace dos años, trabajaba en el Miss Johana Betsey, de acuerdo a su progenitora.

Sin rastros del barco

El empresario pesquero Eduardo Zeledón, propietario de la embarcación, explicó que,  como parte del operativo de búsqueda, la Fuerza Naval mandó todos sus guardacostas y activó todos los puestos de mando de los Cayos y Bluff, desde Puerto Cabezas, hasta Corn Island y Río Maíz. 

“Yo tengo las otras embarcaciones mías en la zona sondeado a ver si encuentran alguna señal de diésel porque un barco al naufragar —aunque Dios quiera no sea así— pasa horas con residuo de diésel y aceite”, expuso a medios de información de la zona.

Según Zeledón, la zona donde la embarcación emitió la última localización es un punto de tráfico de todas las embarcaciones en tránsito de Bluefields a Corn Island o viceversa, “esta es una zona muy traficada que, por ley, todos ahí pasan y lo extraño es que nadie ha visto nada”, comentó.

Sobre las medidas de seguridad de la embarcación enfatizó que la Fuerza Naval es muy estricta en la exigencia de las medidas y la nave cumplía todos los requisitos. La última señal enviada por la nave desaparecida fue el 29 de junio a las 10 de la noche, a 11 millas náuticas de Little Corn Island.