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Los factores de riesgo para desarrollar cáncer de colon en el 85% de los casos, aproximadamente, se dan de “forma esporádica” y están asociadas principalmente con la obesidad y el antecedente de complicaciones en esta parte del cuerpo.

Solamente el 10 o 15% de estos pacientes tienen algún componente hereditario que favorece a la aparición de las células cancerígenas en la zona, explica el doctor Ludwing Bacon, jefe de oncología médica del Hospital Metropolitano Vivian Pellas. END

Más allá de los hábitos alimenticios, que también están muy relacionados con la aparición de tumores en el sistema gastrointestinal, la obesidad es un factor de riesgo muy importante para la incidencia del cáncer en Nicaragua, explica Bacon.

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Algunos de los antecedentes “sospechosos” del cáncer de colon son los antecedentes como adenomas, o tumores benignos, en el colon y los procesos inflamatorios crónicos. El especialista también indica que los síntomas más comunes de esta enfermedad son: la pérdida de peso, sentir dolor o sangrar al defecar o sufrir de estreñimiento crónico. 

“Son datos que nos hacen sospechar que este paciente tiene como factor de riesgo esta neoplasia, o es un dato que nos indica que estamos ante un paciente con cáncer de colon”, señala Bacon. 

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Las enfermedades oncológicas en el colon se han convertido en una problemática más común en la salud de los nicaragüenses. El tumor maligno del colon provocó la muerte de 164 nicaragüenses el año pasado, de acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa).

Los “hábitos”

Los tipos de cáncer que afectan el sistema gastrointestinal, que involucran el estómago, colon, intestino, páncreas, hígado, vías biliares y el canal anal, tienen una asociación importante con el estilo de vida.

“Probablemente esto tiene mucha asociación con los estilos de vida que hoy en día estamos llevando, los malos hábitos alimenticios son muy importantes, la obesidad, el consumo de alcohol y tabaco”, acota. 

Los más comunes en Nicaragua son el cáncer de estómago, colon e hígado. 

Lombardo Espinoza, especialista en medicina interna, explica que algunos tipos de alimentos ricos en grasas, comidas procesadas y productos enlatados tienen incidencia en las neoplasias intestinales.  Estas “presentan sustancias oxidantes para el cuerpo o algunos preservantes que son oncogénicos”, declara Espinoza.

Por su parte, Sergio López, cirujano oncólogo y hepatobiliar considera que existe una relación directa entre la alimentación y el cáncer. Si una persona no consume los nutrientes y vitaminas necesarios no fortalece su sistema inmunológico ante la presencia de células malignas. 

Y también, el exceso de grasa hace que el sistema inmunológico no responda a las alteraciones o estímulos que lo dañan. Esto a su vez favorece a la inflamación y al desarrollo de células cancerígenas en el cuerpo. 

La obesidad o desequilibrio energético entre calorías consumidas y calorías gastadas, está relacionada con la ingesta de carbohidratos, proteínas y grasas. El doctor López afirma que en el país los pobladores hacen mayor ingesta de carbohidratos en el arroz, los frijoles y el maíz.

“¿Qué es lo que sucede? El desayuno típico del nicaragüense es café y pan; al mediodía es arroz, frijoles, un poquito de ensalada y carne; en la noche gallopinto y tajadas. Si le preguntas ¿cuantas frutas comiste al día? Ninguna. El hecho no es prohibir, si no incluir en la dieta lo que no comemos normalmente”, asegura el cirujano. 

Esta alimentación aporta la vitamina Omega 6, pero provoca que haya carencia de Omega 3, que sea un antiinflamatorio en el organismo, señala López, quien añade que este elemento se halla en alimentos como el pescado y el aceite de oliva, que no se consume con frecuencia por los nicaragüenses. 

Asimismo, el especialista aclara: “No se trata de la prohibición. No es eliminar, vamos a seguir comiendo arroz y frijoles, pero que lo principal sean las frutas, vegetales y hortalizas”.

Los especialistas destacan que para evitar la incidencia de las enfermedades oncológicas en el sistema gastrointestinal se deben modificar los hábitos, implementando campañas de alimentación saludable y fomentando el ejercicio.