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Al menos cuatro medios aéreos de Honduras, Estados Unidos, Costa Rica y Nicaragua, así como embarcaciones y personal de servicios de guardacostas internacionales   intensificaron este viernes la búsqueda de un barco desaparecido en el mar Caribe con 13 pescadores a bordo, informó el Gobierno a través de medios oficialistas.

El Ejército de Nicaragua reportó al Ejecutivo que la Fuerza Naval realizó este viernes labores de exploración naval y terrestre desde Bluefields hasta Monkey Point y desde San Juan de Nicaragua hasta Monkey Point, con 3 guardacostas, 8 lanchas rápidas y 85 marineros que navegaron alrededor de 857 millas náuticas. 

Un helicóptero de la Fuerza Aérea de Nicaragua también se dispuso para explorar desde Bluefields hasta Río San Juan.

Asimismo, el Comando Sur de los Estados Unidos envió ayer al avión HC-130 de la Guardia Costera de ese país para reforzar la búsqueda de la embarcación nicaragüense. El avión y sus doce tripulantes se desplegaron desde la base aérea Comalapa de El Salvador, donde normalmente realizan misiones de patrulla aérea marítima para detectar e informar sobre actividades sospechosas de tráfico ilícito en aguas internacionales.

“El gobierno de los Estados Unidos se complace en ayudar en la búsqueda y rescate del barco desaparecido y su tripulación y esperan que pronto sean encontrados y llevados a un lugar seguro”, dijo la embajadora estadounidense Laura F. Dogu.

El HC-130 es el segundo avión estadounidense que sobrevuela el espacio aéreo de la Costa Caribe. El primero fue un P3 que voló 525 km cuadrados del Caribe de Nicaragua durante 1 hora y 45 minutos, pero sin resultados positivos.  

También desde la tarde del jueves una aeronave de las Fuerzas Armadas de Honduras y otra del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica sobrevolaron  el Caribe.

El medio aéreo hondureño voló 60 millas náuticas desde San Juan de Nicaragua hasta Bluefields, y el costarricense, 90 millas de largo por 25 de ancho durante cuatro horas en áreas cercanas a los límites fronterizos con Nicaragua, pero ninguno brindó pistas para la localización de los pescadores. 

Desde San Andrés, el contraalmirante colombiano Walter Villegas informó que no tenían información sobre el naufragio en sus espacios marítimos, reportó Murillo.

Los familiares los quieren vivos o muertos

La embarcación Miss Johanna Betsey partió el 29 de junio a faenar al norte de Corn Island, en el mar Caribe de Nicaragua, y posteriormente se perdió su señal, un día antes de que la Fuerza Naval advirtiera de un mal tiempo.

Desde entonces, sus familiares en tierra son consumidos por la angustia. “La esperanza es encontrarlos a ellos con vida o ya sea muertos, pero lo importante es tenerlos de regreso”, dijo a medios locales Gilberto José Pérez Amador, hermano de Óscar Pérez Amador, uno de los desaparecidos.

Con la misma esperanza se mostró Daniel Zelaya Vargas hermano de Elmer Rattry, otro de los pescadores. “Vamos con la esperanza de saber lo que pasó, queremos saber si están vivos o muertos”, dijo Zelaya.

Varias iglesias de la ciudad de Bluefields, en el Caribe Sur, se han unido en oración por la tripulación de la embarcación desaparecida, que había partido a los bancos de pescas de langostas.

En tanto, se han realizado emotivas misas, donde uno a uno los familiares se acercan incluso con fotografías a decir los nombres de los pescadores entre lágrimas, mientras los religiosos dicen “Padre Santo, protégelo”.