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Una comisión del Gobierno y la Cámara Nicaragüense de Turismo (Canatur) se reunieron la semana pasada para dialogar sobre la posibilidad de postular oficialmente las lagunas cratéricas del país como Patrimonio de la Humanidad ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). 

Según Sergio Corrales, miembro de la Junta Directiva de Canatur,  en la reunión estuvieron Laureano Ortega, asesor para las inversiones del Gobierno de Nicaragua, Anasha Campbell, codirectora general y administrativa del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), el presidente de la Empresa Portuaria Nacional (EPN) Virgilio Silva, y el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri.

De acuerdo con Corrales, el objetivo era presentarles la propuesta a los representantes del Gobierno y estos dijeron que están interesados en explorar la idea. 

“El Gobierno de Nicaragua debe oficialmente presentar una solicitud ante la Unesco pidiendo que valore estos bienes (las lagunas). Después ellos valoran que si cabe o no hacer la declaración. Una de las primeras cosas que hay que hacer es limpiar y detener la contaminación de las lagunas”, aseguró Corrales. 

“El Gobierno no estará solo, habrá involucramiento de organizaciones y la empresa privada para conseguir fondos en el extranjero para hacer actividades para detener la contaminación de las lagunas y limpiarlas”, sostuvo Corrales. 

Sobre los beneficios que obtendrá Nicaragua con la declaración de las lagunas como Patrimonio de la Humanidad, Corrales afirmó que “el país gana al reconocer sus bellezas únicas y eso debe traer más turistas. Además, se limpiarán y protegerán aún más estos recursos para el bien de todos los nicaragüenses”.

Existen al menos 10 criterios para que la Unesco nombre Patrimonio de la Humanidad un recurso natural. Uno de ellos menciona que deben ser hábitats representativos de la conservación, principalmente los que contengan especies de alto valor para la ciencia. 

Promoción de buceo deportivo

El biólogo Edgard Castañeda, quien es instructor de buceo en la laguna de Apoyo, dijo durante una reunión entre expertos en medioambiente el pasado fin de semana en dicha laguna, que una de las acciones que se deben tomar para impulsar la candidatura de las lagunas como Patrimonio de la Humanidad es recopilar toda la información científica de estas y transformarlas en documentos entendibles para dárselos a las partes involucradas en la propuesta. 

Castañeda enfatizó que las lagunas no solo tienen importancia como recursos hídricos, sino que tienen valor por su riqueza escénica. El carácter antropológico, es decir la influencia de las civilizaciones precolombinas alrededor de estos puntos, no ha sido explotado, sostuvo Castañeda. 

En ese punto, el ambientalista Jaime Incer señaló que los indígenas que vivían cercano a la laguna de Masaya fueron los primeros en administrar un cuerpo de agua, de ahí es que existan tantos pueblos alrededor. 

No obstante, el especialista aseguró que esto puede ser una oportunidad para inyectar al ecoturismo un poco de novedad. Corrales señaló que estos cuerpos de agua son ideales para promover el buceo deportivo. “Estoy seguro de que Nicaragua puede ser uno de los pocos países donde se puede bucear dentro de un volcán”, indicó Corrales. 

En la laguna de Apoyo existen escuelas de buceos pero están dirigidas a estudiantes de biología marina o investigadores. Según Corrales, la actividad de buceo estaría dirigida a captar a  turistas de clase media y alta. 

El biólogo y experto en buceo Christian Lemouche, quien también estuvo en la reunión, propuso crear un arrecife en la laguna de Apoyo y Xiloá, esto con el objetivo de aumentar la vida marina e incentivar el buceo. 

Según Lemouche, crear arrecifes artificiales es una práctica que permite fabricar más ecosistemas. Detalló que hay ejemplos en otras partes del mundo en donde hay granjas submarinas de crianzas de mejillones, ostras y pepinos de mar. 

“Al final, estos arrecifes artificiales pueden proporcionar material de video y fotos que podrían ser utilizados para educar a estudiantes de todos los niveles”, afirmó el experto. 

Según los expertos, el objetivo de fondo no es simplemente que las lagunas sean declaradas Patrimonio de la Humanidad, sino que se empiece a detener la contaminación y destrucción de las mismas.