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Santos Gutiérrez, de 23 años, y Carlos Martínez, de 18, son pescadores del lago de Managua. Viven en un asentamiento llamado El Ocho, ubicado al fondo de las Américas 2. El lugar donde pescan está a 500 metros de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Managua. 

Recientemente una comisión del Banco Alemán de Desarrollo (KFW, por sus siglas en alemán), evaluó el funcionamiento de la planta de tratamiento, por la que donó unos 25.5 millones de euros para su construcción en 2009. La conclusión a la que llegaron es que la planta redujo la contaminación orgánica y bacteriológica del lago Xolotlán, en un área de  2,000 metros desde la costa. La planta de tratamiento de aguas residuales de Managua está ubicada detrás del barrio américas 2.

Gutiérrez y Martínez afirmaron que desde hace tres años decidieron empezar a pescar cerca de la planta porque este es un punto ahora relativamente limpio, en comparación con otros.

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“Ha cambiado en el olor, la podredumbre que tiraba el lago ya no se siente”, afirmó Gutiérrez. Con un cedazo para pescar en la mano, Martínez señaló hacia el Xolotlán y afirmó que los peces que sacan ahora son más limpios.  “Los pescados salían con más parásitos, cuando los abríamos encontrábamos parásitos”, sostuvo el joven. 

Ambos señalaron que la orilla o costa del lago, cercano a la planta de tratamiento, está llena de lodo, pero después de diez metros empieza a mejorar. Aseguraron que más adentro del lago la turbidez del agua es menor  y que hasta conocen el punto de desagüe de la planta de tratamiento. “Queda a 200 metros del lugar de donde pescamos. El tubo que sale de la planta es como de 2 metros de ancho y alto. Se ve el agua salir y en comparación de la que llevan los cauces es limpia”, relató Martínez.

A pesar de eso no se meten al agua porque consideran que les puede causar alguna enfermedad en la piel. Gutiérrez afirmó que vienen a pescar una vez a la semana tilapias y mojarras. A veces consiguen entre 20 y 50 peces para consumirlos y venderlos, indicó Gutiérrez.

“Venimos a las 12 del día hasta las 4 o 5 de la tarde. De la costa vamos hasta 200 metros, ahí no se siente ningún olor y no se ve basura suspendida en el agua”, afirmó Martínez. 

Pesca en el lago

La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Managua está ubicada detrás del barrio Américas 2. Alrededor de esta instalación hay caseríos. Las viviendas hechas de láminas de zinc no pasan de 20. Más cerca de la costa hay unas cuantas esparcidas. 

De acuerdo con Aura Vanegas, una habitante de estos asentamientos, los alrededores de la planta son los puntos más frecuentados por los pescadores. En esas costas llegan a pescar gente de los barrios Hugo Chávez, Las Américas y Waspán. “Siempre ha sido el punto donde pescan, no necesario porque está la planta”, señaló Vanegas. 

Los pescadores Gutiérrez y Martínez aseguraron que en su área favorita para pescar todavía hay suciedad como botellas plásticas, bolsas y otras cosas. “Cuando llueve el cauce ahí mete todo (suciedad) y queda flotando, conforme el viento orilla la basura”, aseguró Gutiérrez. 

Aura tiene más de 10 años de vivir a 200 metros de la costa del lago de Managua y a unos 500 de la planta de tratamiento de aguas servidas.

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Su casa es pequeña y está hecha de palos y láminas de zinc. Una niña pequeña de unos 3 años vive con ella. Su esposo es pescador pero no se mantiene mucho en el hogar. 

Tiene un gran patio que da al lago, en este tiene media cuarta de manzana sembrada con chaguites y otra media manzana con maíz. Aura vive en una parte alta y cuando baja camina en un suelo pantanoso, en donde los cultivos crecen vigorosamente. 

La señora de unos 40 años afirmó que antes el lago llegaba al límite de su casita, pero en los últimos años el agua retrocedió de gran manera. También disminuyó el olor a podrido que provenía del cuerpo de agua cada vez que el viento soplaba, dijo Aura.

Recientemente una comisión del Banco Alemán de Desarrollo (KFW, por sus siglas en alemán), evaluó el funcionamiento de la planta de tratamiento, por la que donó unos 25.5 millones de euros para su construcción en 2009. La conclusión a la que llegaron es que la planta redujo la contaminación orgánica y bacteriológica del lago Xolotlán, en un área de  2,000 metros desde la costa.

“Sí, es cierto, ya no se siente el tufo, bueno, ahora es menos, a veces se me viene, pero antes era todo el día”. Aura recuerda que antes de que existiera la planta de tratamiento, la basura y la podredumbre del lago era peor. Las botellas plásticas y otros materiales que flotan se agrupaban en la orilla de la costa. 

“Por lo menos en esta zona nos ha beneficiado porque ahora los peces son más seguros, ya sabemos que no se van a contaminar de algo, de hecho en los barrios en donde los vendemos se aceptan más”, indicó Aura. 

Esos barrios son las Américas 2 y Hugo Chávez. Los peces que comercializa también son tilapia y mojarra, los guapotes son más escasos, señaló la pobladora. Cada pescado puede costar hasta 50 córdobas. 

José Luis Martínez fue pescador por seis años en esa zona. Aseguró que la forma en que se percibía la contaminación del lago era por el olor, después por la cantidad de basura que había en las costas aledañas a donde ahora está la planta de tratamiento. 

“Los cauces de las Américas 2 y del barrio Los Sábalos eran los principales aportadores de basura para el lago. Después de cada lluvia era lamentable como quedaba el lago”, recordó el señor de 65 años.

Estudio confirma mejora del agua

El subdirector del Centro de Investigación para los Recursos Acuáticos (CIRA), Luis Moreno, aseguró que en el lago hubo una reducción bacteriológica y de los coliformes fecales.

Moreno reveló que desde el 2014 realizaron un estudio en 11 puntos en  todo el lago de Managua y que este año están editando dicho documento para ser publicado. 

Moreno adelantó que la parte donde hay más coliformes fecales y bacterias es frente al casco urbano de la capital, y que estudiaron puntos cercanos a la planta de tratamiento. 

“Gran cantidad de las aguas que caen al lago son servidas y llevan todo tipo de desechos  domésticos, entre ellos heces fecales, elementos que frente a la planta de tratamiento han  disminuido en gran manera”, explicó Moreno. 

El subdirector del CIRA afirmó que el problema puntual de contaminación es frente a Managua y Tipitapa. “La planta de tratamiento ha sido efectiva, ha reducido la concentración de bacterias patógenas, los sólidos suspendidos, botellas o cualquier cosa que flote. El problema es por la falta de educación ambiental, hay mucha gente arrojando aguas servidas y  basura a los cauces”, sentenció Moreno. 

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