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Tres nicaragüenses fueron condenados por un tribunal de Panamá por el delito de explotación laboral en perjuicio de otros once nicaragüenses, reportó el órgano judicial panameño durante esta semana.

Los procesados fueron Roberto Agustín Flores Baltodano, de 45 años; Rosa María Ortega Rivera, de 28 años y esposa de Flores Baltodano; y Alfonso Martín Ortega Ordóñez, de 43 años y padre de Ortega Rivera, quienes fueron condenados a 15 años de prisión. 

La sentencia condenatoria se da luego de cuatro años de interpuesta la denuncia inicial en 2013 por Rafael de Jesús Gómez, una de las once personas llevadas a Panamá desde Nicaragua con la promesa de trabajar como obrero de la construcción con una paga mensual de seiscientos dólares. 

De acuerdo con la sentencia, el grupo de nicaragüenses tratados arribó a la ciudad de Panamá el 15 de octubre de 2013 en compañía de Ortega Ordóñez y Ortega Rivera, y fueron sometidos a extensas jornadas laborales sin remuneración. 

La llegada

En el documento se especifica que Ortega Rivera fue quien se encargó de comprar los boletos aéreos idea y vuelta, así como de proporcionar a cada persona los US$500 que las autoridades de migración panameñas requieren para ingresar al país en calidad de turista.  

 “Al llegar a la terminal aérea de Tocumen, los llevaron en un busito hasta una bodega (…). Ese mismo día a las 6:00 p.m., entraron a trabajar y salieron a las 2:00 a.m. Al siguiente día los llevaron a trabajar al parque Summit desde las 8:00 a.m. hasta las 3:00 p.m.”, se lee en el documento, refiriendo que las anteriores eran sus jornadas laborales. 

Una vez estuvieron en la bodega, les quitaron sus pasaportes “supuestamente para arreglarles los papeles en Migración”, según el testimonio de Rafael Gómez, quien refirió que en dicha bodega se guardaban los equipos de trabajo, y allí dormían los nicaragüenses aguantando frío, hambre e incluso convivían entre el lodo. 

Reclutados

Las autoridades panameñas lograron conocer, a través de una asistencia judicial enviada a Nicaragua, “las residencias y las condiciones paupérrimas en que vivían las personas que fueron reclutadas por los indicados para traerlas a la República de Panamá”, por lo que determinaron que “el bajo nivel cultural y el evidente estado de necesidad económica” fueron factores de los que sacaron provecho los imputados. 

En la sentencia se detalla que algunos afectados son Alexander Rafael Romero, Pedro Antonio Ordóñez Flores, Juan Pascual Ordóñez Flores, Carlos Sinforiano Cáceres y José Luis Cáceres, aunque no se especifica si fueron repatriados a Nicaragua después de apresados los sospechosos. 

La sentencia

Aunque todos los acusados habían negado los cargos formulados en su contra, las autoridades judiciales panameñas determinaron que contaban con pruebas suficientes para determinarlos culpables. 

La sentencia, emitida el pasado 29 de junio por la jueza suplente Agueda Rentería y hecha pública el pasado lunes, se convierte en la primera de ese país por el delito de explotación laboral. 

Roberto Agustín Flores Baltodano, dueño de la empresa subcontratista Roberto Flores S.A, fue declarado como autor del delito, mientras que Rosa María Ortega Rivera y Alfonso Martín Ortega Ordóñez, cómplices primarios. 

A Roberto Flores y Alfonso Ortega, detenidos el 21 de mayo de 2014, les deberá ser conmutado el tiempo que llevan detenidos provisionalmente por esta causa, por lo que a partir de ahora tendrán que cumplir prisión por los próximos 12 años. 

Rosa Ortega en cambio, tendrá que cumplir con los 15 años a los que fue condenada, ya que tenía a su favor medidas cautelares otorgadas por el Ministerio Público desde la misma fecha de detención.

En los dos últimos años se han desmantelado en Panamá 14 organizaciones criminales de trata de personas y se ha llevado ante las autoridades a 24 tratantes y 8 cabecillas de estas bandas, según datos de la Comisión Nacional Contra la Trata de Personas en Panamá.