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Jinotega

Sus innumerables obras y su vida de santidad entregada a Dios, a la Iglesia Católica y a sus semejantes, mantienen vivo su recuerdo entre los fieles. Por eso hoy, 22 de marzo, a 19 años de su muerte, el pueblo de San Rafael y de todas partes de Nicaragua se suma para recordarlo.

Desde hace una semana, el comité organizador y la fraternidad franciscana viene realizando diversas actividades, deportivas, vigilias, cabalgatas, procesiones y la misa que se celebrará en el campo deportivo salida a Yalí a partir de las diez de la mañana, la que será presidida por el obispo de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera, por todos los franciscanos y por el clérigo Damián Muratori, quien se encargó de gestionar el proceso de canonización y beatificación del sacerdote Odorico.

Instalen tribunal

En una solemne ceremonia celebrada este sábado en el salón del Centro de Retiros Tepeyac, de San Rafael del Norte, quedó constituido e instalado el tribunal que se encargará de recoger todas las pruebas y testimonios fidedignos que den fe de la vida, virtudes heroicas y fama de santidad del siervo de Dios Odorico D’Andrea para darle curso al proceso de beatificación y canonización, que comenzó en marzo de 2002 en la provincia de Asís, Italia, y cuya competencia le fue transferida de ahora en adelante a la Diócesis de Jinotega por orden del papa Benedicto XVI, a petición del obispo Carlos Enrique Herrera y del vicepostulador de la causa, el franciscano Damián Muratori.

Por su parte, el franciscano Damián Muratori dijo que de ahora en adelante la competencia recae en la Diócesis de Jinotega, cuyo juez es el obispo Carlos Enrique Herrera, quien por sus múltiples ocupaciones nombró para que lo represente en esta tarea al reverendo Jaime Valdivia, de la Diócesis de Estelí.

El obispo Carlos Enrique Herrera juramentó a todos los oficiales que intervendrán en esta causa. El tribunal quedó constituido de la siguiente manera: en representación del obispo Carlos Enrique Herrera, reverendo Jaime Valdivia, párroco de la catedral de Estelí, teólogo de profesión; como Procurador de Justicia, el vicario general de la Diócesis de Jinotega, Monseñor Eliar Pineda, quien se encargará de vigilar que todos los actos que se desarrollen y todos los documentos que se admitan cumplan con la legislación de la iglesia.

Como notaria, la licenciada Isora González; notarios adjuntos: el sacerdote Norvin García y Martha Lina Cruz; como peritos, los doctores Francisco Altamirano y Noel Blandón, estos últimos se encargarán en ayudar a investigar la verdad de los hechos.

Además, se nombró una comisión histórica integrada por el reverendo Silvio José Romero, Francisco Munguía, Domingo Pepe y la señora Nohelia Rivera.

Por su parte, el vicepostulador de la causa, fray Damián Muratori, dijo que toda causa es controvertida porque se entrega a un tribunal.

A confirmar santidad

“Con este acto no queremos confirmar que el padre Odorico es un santo, él fue un cristiano que murió con fama de santidad, misma que tenemos que documentar con un tribunal, con un promotor de justicia, notario, porque la única persona competente para declarar si vivió o murió en santidad es el Santo Papa”, dijo
Agregó que mientras él no se pronuncie, el sacerdote Odorico se considera un siervo de Dios, y que lo único que le queda a la iglesia, así como a la feligresía durante la investigación, es orar y, además, dijo que queda prohibido tener en ninguna iglesia fotos del religioso, a excepción donde está su tumba, porque de lo contrario podría obstaculizar el proceso de canonización.

Asimismo, aseguró que se tiene la documentación de 53 testigos, entre laicos, religiosos, jóvenes, adultos y ancianos.

Semblanza

El siervo de Dios Odorico D’Andrea fue un cura franciscano de origen italiano, que llegó a Nicaragua el 26 de agosto de 1953. A San Rafael del Norte llegó seis meses después, el 20 de febrero de 1954, y permaneció allí hasta su muerte, el 22 de marzo de 1990.

Desde ese entonces, el franciscano aún vive en el corazón del pueblo de San Rafael, que asegura le debe muchos milagros, los que aumentan todos los años, pues son cada día más las personas que dan su testimonio de su intercesión ante Dios.

Nació en Montorio al Vomano (Italia) el cinco de marzo de 1916. Era hijo de don Antonio D’Andrea y doña Ana Rosa Valeri. El 26 de septiembre de 1930, después de concluir la primaria, José (Odorico) entra en el Seminario Menor de los franciscanos en Cittá di Castello. En 1952 pide a los superiores que lo envíen a la misión franciscana de Nicaragua, y el 26 de agosto de 1953 llega a Nicaragua y viene destinado a la casa de Matagalpa.

El 20 de febrero de 1954, el padre Odorico llega a San Rafael del Norte, donde queda hasta su muerte. El 23 de marzo se trasladan sus restos de Matagalpa a San Rafael del Norte, donde se le rinde tributo hasta el 26 de marzo, es enterrado en una de sus obras más importantes, la Capilla del Tepeyac, en donde cada Semana Santa se celebran los principales actos litúrgicos.

Pie de foto:

Miembros del tribunal de la causa de canonización del siervo de Dios Odorico D’Andrea.