• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Corrupción, instituciones gubernamentales débiles, insuficiente cooperación entre agencias, legislación débil o inexistente y falta de recursos, son las causas principales de la falta de voluntad política para luchar contra el terrorismo en algunos de los países del hemisferio occidental, según el informe anual sobre el terrorismo en el mundo publicado ayer por Estados Unidos.

El informe relativo a 2016, fue realizado por la oficina de lucha contra el terrorismo y extremismo violento, una agencia del Departamento de Estado de la nación estadounidense.

“Muchos países de América Latina tienen fronteras porosas, limitadas capacidades de aplicación de la ley y rutas de contrabando establecidas”, detalla el informe, que establece las anteriores como vulnerabilidades que ofrecen oportunidades a grupos terroristas locales e internacionales, lo que plantea un desafío para los gobiernos de la región.

Aun así, el documento señala que los grupos terroristas basados en el Medio Oriente encontraron “algún tipo de apoyo” en América Latina, y los llamados a combatir en Irak o Siria atrajeron “un número limitado de reclutas” en la región latinoamericana y del Caribe durante 2016.

De la misma forma, detalla que la considerada organización terrorista Hizbulá mantuvo “algunos apoyos financieros, facilitadores y simpatizantes”, de los que podrían sacar mayor provecho para la expansión de sus actividades en la región.

Aunque el informe no se menciona a Nicaragua, sí se especifica la situación de algunos países del hemisferio occidental con relación al terrorismo, como Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, y Venezuela.

México, Panamá y Venezuela

Sobre México el informe especifica que Estados Unidos no conoce de organizaciones terroristas internacionales que operen en ese país, ni tienen evidencia de que algún grupo terrorista haya alcanzado a ciudadanos estadounidenses en territorio mexicano.

Sin embargo, establece que el Gobierno de México es receptivo a las oportunidades de entrenamiento contra el terrorismo y las donaciones de equipos para ese fin. “Las autoridades mexicanas tienen las habilidades de investigación, operativas y tácticas necesarias para laborar contra el terrorismo”, considera Estados Unidos.

En Panamá, el Departamento de Estado considera que las autoridades panameñas han disminuido la amenaza directa que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) representaban para ese país centroamericano.

Lo anterior lo atribuyen a una “limitada pero constante asistencia estadounidense” y al proceso de paz en Colombia con las FARC, un grupo armado que usaba la región Darién de Panamá como base de operaciones, punto de descanso y recuperación y zona regional de rearme.

También se destaca que Panamá es, junto con Canadá, uno de los dos países en el hemisferio que se unieron a la Coalición Global para derrotar a ISIS.

En cuanto a Venezuela, el Departamento de Estado determinó por undécimo año consecutivo que ese país “no está cooperando plenamente con la lucha contra el terrorismo de Estados Unidos”, ya que mantiene un ambiente permisivo que facilitó el apoyo de actividades que beneficiaron a grupos terroristas.

Se detalla que en territorio venezolano hay individuos ligados a las FARC, al grupo terrorista español ETA y a simpatizantes del grupo terrorista libanés Hizbulá.

También se establece que el Gobierno no tomó ninguna medida contra los altos funcionarios del Gobierno venezolano sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por “ayudar materialmente a las actividades de narcotráfico de las FARC o por actuar en nombre o representación de las FARC”, a menudo en apoyo directo de sus actividades de tráfico de narcóticos y armas, señala el documento.