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La observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) al proceso de las elecciones municipales de este año en Nicaragua podría evitar la aprobación de la iniciativa Nica Act en el Senado de Estados Unidos, opina Arthur Estopiñan, experto contratado para tratar de impedir que ese proyecto se convierta en ley.

Estopiñan trabajó 27 años en el Congreso de Estados Unidos, la mayor parte como jefe del staff de la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien es la impulsora de la Nica Act.

“Soy un ciudadano norteamericano contratado por un ciudadano norteamericano nicaragüense para tratar de evitar que las penalidades económicas (contra Nicaragua), contenidas en la Nica Act,  se lleven a cabo en el Senado”, dijo Estopiñan, refiriéndose al inversionista nicaragüense Roberto Argüello.

Ambos ofrecieron este jueves una conferencia a los miembros de la Cámara Empresarial Taiwanesa Nicaragüense sobre el futuro de la Nica Act y al final Estopiñan respondió preguntas de El Nuevo Diario.

¿Cómo se puede suavizar la nica act?

Presentando una enmienda para tratar de tener un período de receso, un período para que no se implementen de inmediato las penalidades económicas que contiene la Nica Act. Un senador puede presentar la enmienda en el senado durante el debate en el Comité de Relaciones Exteriores o en el Subcomité del Hemisferio Occidental.

¿Es esa la misión que usted trata de cumplir ahora?

Así es, estamos en esa tarea que contempla varias etapas. La número uno es hacer ver a los senadores los problemas económicos y devastadores que la Nica Act traería a Nicaragua, si es aprobada como está planteada hoy. Estamos viendo si podemos llevar a cabo que un senador presente una enmienda para suavizar la Nica Act, o establecer un período en el cual no se aplique, en tanto se demuestre que Nicaragua avanza en la transparencia de procesos electorales.

¿Qué consecuencia puede tener la aprobación de la Nica Act en el senado y por el presidente Trump?

Los economistas y banqueros nicaragüenses piensan que, por como está planteada la Nica Act en este momento, causaría un caos económico e inestabilidad política y consecuencias negativas para los Estados Unidos, como la inmigración ilegal de nicaragüenses a Estados Unidos y la falta de cooperación para el tráfico ilícito de drogas y otros problemas de seguridad en Nicaragua.


¿Hay posibilidad de que no se apruebe la Nica Act?

Pienso que un acuerdo entre el secretario general de la OEA, (Luis) Almagro, y el presidente (Daniel) Ortega para tener un proceso más transparente durante las elecciones municipales de noviembre da posibilidades muy buenas de que la Nica Act no sea aprobada. Hace falta transparencia y procesos democráticos, pero con la Nica Act se va a crear un caos político y económico, un factor desestabilizador en Nicaragua y la región. Ojalá que el presidente Ortega pueda colaborar con el secretario general Almagro, para que pueda llevarse a cabo un proceso más transparente para las elecciones municipales en Nicaragua.

Las elecciones son el 5 de noviembre. ¿Habrá que esperar hasta entonces para saber si aprueban esta iniciativa de ley?

No, porque hay un todo, es decir, hay un proceso; si la OEA está satisfecha con el proceso, sería muy positivo. El secretario general de la OEA ha dicho públicamente que él quisiera darle una oportunidad a Nicaragua antes de que se apruebe la Nica Act. Si existe un proceso legítimo en las negociaciones del presidente Ortega y la OEA, se desinfla la Nica Act. Hay que ver el proceso. Si no existe ese tipo de proceso, ante este panorama que es la Nica Act, quizás pueda ser aprobada, me imagino que en el otoño. 

¿Qué más puede hacer Nicaragua para evitar la aprobación de la Nica Act?

Comunicar el desacuerdo a los senadores, a la embajadora aquí en Managua. Comunicar que esta medicina de la Nica Act va a matar al paciente y que están en desacuerdo con este tipo de medidas tan radicales. Deben hacerlo todos: sociedad civil, empresarios, cámaras de comercio y profesionales de todo tipo, para hacer ver a los senadores, que seguro desconocen muchos detalles de la sociedad nicaragüense, que la Nica Act es radical. Esto sería muy importante y nos ayudaría. Necesitamos de todos los aspectos que pueda impulsar la sociedad para hacer ver a los senadores que esta iniciativa de ley es radical.

El comité de relaciones exteriores de la Cámara de Representantes aprobó el proyecto, ¿Qué paso sigue?

Tiene que ir al pleno de la Cámara de Representantes, no sabemos si mañana (hoy), que es el último día de sesión de la cámara antes de ir al receso de verano; luego continuará en el Senado con un mismo proceso al aplicado en la cámara. En el Senado debe pasar por el Subcomité del Hemisferio Occidental y la Comisión de Relaciones Exteriores, y después al pleno del Senado, donde con 51 votos sería aprobada como ley.

Con base en su experiencia, ¿Este es un caso difícil de manejar?

Todo reto es merecedor de lanzarse y tratar de resolverlo. Esto es un reto bien difícil, pero trabajando juntos todos los sectores, creo que se puede llegar a una difusión más profunda sobre la severidad de las penalidades económicas que plantea la Nica Act para Nicaragua. El presidente Ortega tiene una reputación negativa en el Congreso de los Estados Unidos, por sus alianzas con Rusia, con Irán y otros que no son amigos de Estados Unidos.

¿Qué impresión se lleva de Nicaragua?

Hay una preocupación de que la Nica Act se convierta en ley de Estados Unidos por el impacto negativo para la economía. Conozco bien a Nicaragua y quisiera que continúe creciendo económicamente. Muchos jóvenes nicaragüense-americanos han regresado a Nicaragua y son profesionales que están trabajando para el desarrollo de la economía de Nicaragua y para que todos los nicaragüenses tengan un mejor estándar de vida, y estos jóvenes también están preocupados.