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El comerciante Jorge García Vargas deberá enfrentar nuevamente a la justicia por haber matado de dos impactos de bala el 14 de diciembre del 2016 a un maleante que entró a robar a su casa en Linda Vista.

Así lo decidió este viernes el juez IV Distrito Penal de Juicio de la capital, Carlos Silva Pedroza, quien anuló el juicio donde un tribunal de jurado declaró culpable al comerciante del delito de homicidio en perjuicio de Francisco Altamirano Hernández.

En su resolución, el judicial también se inhibe de conocer nuevamente de la  causa “por tener una idea previa de lo que debería resolver conforme a derecho en un juicio posterior”.
Culpan a jurado

La anulación del juicio es porque los miembros del tribunal de jurado (cuatro mujeres y un hombre) no tuvieron en cuenta la orientación o instrucción que al momento de emitir su veredicto debían establecer una correlación entre los hechos acusados  y los probados, según el juez Pedroza.

“Dar por probados hechos no contendidos en la acusación se traducen en una vulneración al derecho de la defensa y por ende una vulneración a los hechos fundamentales del acusado”,  indica el encargado de impartir justicia.

En  la resolución de cuatro folios (páginas)  el juez Silva Pedroza reitera que él instruyó correctamente a los miembros del tribunal de jurado y califica de “clara deficiencia técnica” el incidente de nulidad que presentó el Ministerio Público.

¿Dónde estuvo la confusión?

El juez Carlos Silva Pedroza señala que en este caso que generó polémica desde hace dos semanas, cuando en las redes sociales surgió un movimiento a favor de Jorge García Vargas, hay una contradicción entre los hechos acusados por la Fiscalía y los probados en juicio.

En la acusación se asegura  que Jorge García disparó contra Francisco Altamirano Hernández cuando  la víctima  se encontraba dentro de la habitación del acusado  tratando de desprender un televisor.

Pero en el juicio, cuatro testigos entre los que figuran  policías y el médico forense   expresaron  que Francisco Altamirano  baleó a Jorge García cuando ya había salido de la habitación, es decir cuando iba para la calle.

En el juicio  (ahora anulado por el juez) quedó demostrado que el primer disparo que impacta en el cuello de Francisco Altamirano fue hecho de abajo hacia arriba, mientras el segundo de arriba hacia abajo, esto último evidencia que le disparó cuando ya estaba en el suelo. 

En el descargo de la prueba, la Fiscalía también presentó una fotografía donde aparece que Francisco Altamirano, al momento de morir, tenía en la cintura  la pistola  con la que intimidó al acusado (Jorge García).

“Cómo se  comprenderá, la clara contradicción entre los hechos de la acusación y la prueba desahogada en juicio por la parte acusadora (Fiscalía y acusador particular), ante un tribunal de jurado necesariamente tuvo incidencia decisiva al momento de emitir el veredicto”, subraya el judicial.

Opinión de los abogados

Para el abogado José Luis Araica, en este caso la legítima defensa alegada por parte del acusado, Jorge García Vargas, es más que evidente “pues al disparar lo hizo defendiéndose de una acción ilegítima”.

A criterio del exjuez suplente Araica, el judicial Carlos Silva Pedroza debió haber anulado todo el proceso judicial (desde la audiencia preliminar hasta el juicio) y sobreseído definitivamente al imputado.

Por su parte, el abogado Roberto José Cruz calificó de inoportuno el incidente de nulidad presentado por el Ministerio Público que se produjo después de haber pedido al tribunal de jurado un veredicto de culpabilidad.

“Esta no era la etapa procesal para que la Fiscalía presentara ese incidente de nulidad, porque lo que están haciendo es dándole el tiro de gracia a la institución del jurado”, opinó Cruz.