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La jueza Noveno del Distrito Penal de Audiencia de la capital, Indiana Gallardo, declaró que Gerald Montoya Velásquez actuó en legítima defensa al matar a Norlan Maltez Pérez.

Al aceptar el incidente donde el abogado defensor, Álvaro García  Poveda, alegó la legítima defensa por parte de su representado, la jueza Gallardo señala que el acusado Gerald Montoya Velásquez “no actuó con dolo”.

“En esta muerte no hubo dolo (intención de causar daño)  porque el acusado no lo hizo con su voluntad, porque lo que hizo  fue  repeler una agresión que se estaba dando en su casa”,  refiere la sentencia absolutoria.

Gerald Montoya mató a Norlan Maltez, su excuñado, la madrugada del 30 de abril en el barrio La Fuente. Maltez, armado de un cuchillo, pretendía agredir al taxista Walter Mejía después de haber asesinado con 11 estocadas a la hermana de Norlan, Lucero Montoya, exesposa de Maltez. 

Norlan Maltez murió por asfixia mecánica, según el dictamen médico legal, producida por la llave conocida como “El popo”, que le hizo Gerald Montoya para impedir que siguiera con la agresión.

Al presentar la acusación el pasado martes, la representación del Ministerio Público hizo la salvedad que el acusado (Gerald Montoya) al matar a Norlan Maltez lo hizo en un acto de legítima defensa.

Después de conocida la sentencia absolutoria, Gerald Montoya dijo con voz entrecortada que daba gracias a Dios por haber salido bien librado e insistió que actuó en legítima defensa de su hermana Lucero.

Por su parte, el abogado defensor, Álvaro García, expresó que en la audiencia preliminar se demostró que su representado actuó en legítima defensa de su hermana y del taxista que la transportaba. 

María Velásquez, madre de Lucero y Gerald Montoya, expresaron que en este caso, ellos (la familia Montoya-Velásquez) siempre han sido víctimas por la muerte de su hija  y porque sus tres nietecitos han quedado en la orfandad sin el amor de su madre.Segundo caso

Hace una semana en Jinotega, un tribunal de jurado declaró no culpable  a Roberto Rizo Rojas del delito de homicidio al determinar que el imputado actuó en legítima defensa el 12 de junio del 2014, cuando  mató a César Hernández Vallejos en un bar en Matiguás, Matagalpa.

En ese juicio el abogado demostró que Roberto Rizo actuó en defensa del honor de su familia y de su integridad física, porque la víctima (César Hernández) aseguró que había tenido relaciones íntimas con la esposa y las hijas del acusado.

Además la víctima (César Hernández), en medio del pleito le lanzó una mesa a Roberto  Rizo  y se camiseó en señal de que portaba un arma (cortopunzante o de fuego) con la que causaría daño al acusado.