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María Corina Machado enfrentó al presidente Hugo Chávez y ahora a su sucesor, el presidente Nicolás Maduro. Desde 2004, ha labrado una carrera política en la oposición y en 2014 la destituyeron de su curul en la Asamblea Nacional y la acusaron de ser parte de una conspiración para matar a Maduro.

“No será una guerra civil la que vendrá, sino la sublevación total”, pronostica Machado en esta entrevista.

El presidente Maduro quiere instaurar una nueva Constitución en Venezuela. ¿Cuáles son las implicaciones de esta Constituyente?

Nos quita el último vestigio que teníamos de la República, porque la democracia la perdimos hace mucho tiempo. ¿Qué significa esto? No solamente va a aniquilar la Asamblea Nacional, sino que a partir de ahí puede avanzar a acabar con todos los espacios de libertad, propiedad, autonomía de cualquier sector de la sociedad. Es imponer a la fuerza, constitucionalizar la constitución cubana. Con esa Constituyente será clausurada la Asamblea Nacional aun cuando fue electa de manera democrática. La oposición que está en ese poder del Estado queda de brazos atados.

¿Qué pueden hacer?

Los diputados tienen que hacer lo que está haciendo el país, que es la rebelión popular total. Hay mucha presión, incluso dentro de las propias Fuerzas Armadas, para que Maduro no avance con la imposición de la Constituyente. Ahora, si eso ocurre vendrá la sublevación total porque está claro que con esta acción lo que se va a acentuar en Venezuela es el hambre, la miseria y la desesperación, pero lo que no va a ocurrir es que el pueblo de Venezuela claudique, eso no existe. Nosotros tenemos hoy 117 días de rebelión popular y no vamos a retroceder hasta lograr un propósito, que es conquistar en Venezuela la democracia y la libertad, y eso pasa por la salida de Maduro. Si Maduro insiste e impone la Constituyente a la fuerza, vendrán los días más duros, los días más peligroso, pero los últimos días de la dictadura.

¿El presidente Maduro cuenta con el respaldo total de las Fuerzas Armadas?

Absolutamente no. La institución militar ha sido la más dañada de forma intencional y sistemática por este régimen. Chávez sabía que una fuerza armada institucional y profesional jamás habría permitido la soberanía de Venezuela a un régimen extranjero, en este caso al castro-comunismo cubano, por eso de manera deliberada la fueron debilitando no solamente en su aspecto operacional sino sobre todo en su moral, y crearon un quinto componente inconstitucional que son las milicias, y pudieron sembrar la división y las sospechas. Las Fuerzas Armadas están absolutamente infiltradas por militares cubanos que han estado vigilando, espiando, denunciando.

¿Necesita Venezuela una Constituyente?

Todos sabemos que hemos vivido la mayor bonanza petrolera en la historia de Venezuela. Cuando Chávez llegó al poder, el barril de petróleo estaba a 7 dólares, luego llegó a 150 dólares. Nunca había habido un período en la historia donde el gobierno de Venezuela hubiera tenido ingresos por ese monto.

Venezuela tendría que ser hoy el modelo a seguir en América Latina,  tendría que ser el país donde existiese el mayor ingreso per cápita de América Latina, deberían de existir los mejores niveles de educación, de innovación, investigación, de salud, pero en Venezuela hoy, en cualquier rincón del país, usted ve niños hurgando en la basura para comer. Ayer, Migración Colombia hablaba de 26,000 venezolanos cruzando desesperados la frontera. Es evidente que este régimen ha traído hambre y miseria, y lo repito, lo ha hecho de manera intencional, buscaron quebrar a la sociedad; los quebraron física, económica y moralmente, pero hoy desde el punto de vista moral la sociedad venezolana está más sólida y más firme que nunca.

Desde hace cuatro meses hay protestas, en contra de Maduro. ¿La oposición venezolana ha hecho alguna valoración sobre esto? 

El balance del sacrificio de la sociedad venezolana en 117 días de rebelión popular es gigantesco. Estamos hablando de 106 venezolanos asesinados, más de 15,000 heridos, 4,500 detenidos. Como esta gente se ha metido a los hogares, no solamente la Guardia Nacional, también la Policía Nacional y la Policía de Inteligencia, colectivos armados, grupos paramilitares, ha sido una actuación conjunta de estos grupos de seguridad contra la sociedad; y la sociedad venezolana no solamente ha resistido, sino que ha avanzado, y eso es lo que hoy el mundo tiene que entender, la lucha que estamos dando es cívica, porque hay hambre de alimentos y también de dignidad. Es una rebelión nacional porque ocurre en todo el país, todas las generaciones y todos los sectores sociales de Venezuela. No vamos a retroceder, el balance es brutal en términos humanos, pero en términos de cuánto hemos avanzado en poner al régimen al punto de mayor debilidad, al extremo de que si Maduro avanza e impone la Constituyente a la fuerza se va a enco
ntrar con un pueblo de pie y vamos a pasar a la etapa de la sublevación total.

¿Cuál cree usted que será el desenlace del presidente Maduro?

No tengo duda alguna que saldrá del poder, saldrá del poder... Y la historia juzgará a este período como el más oscuro de nuestra historia republicana, pero también que nos ha dejado las más grande lecciones, porque después de ver a esta generación de jóvenes arriesgando sus vidas para conquistar la democracia, la que nunca han conocido, la sociedad venezolana ha aprendido, ha adquirido esos anticuerpos para detectar populismo, autoritarismo y militarismo.

¿Qué diferencia ve usted entre el gobierno de Maduro y el gobierno de Chávez?

Uno es la consecuencia del otro. Lo que pasa es que a Maduro le tocó menos ingreso petrolero y una sociedad mucho más desencantada y consciente del horror que el chavismo había representado, pero créame, estaríamos en el mismo lugar aún con Hugo Chávez en el poder.

El exministro del Interior de Maduro, Miguel Rodríguez, dijo que podría desatarse una guerra civil.

No, no lo creo. Hay que tener mucho cuidado con ese tipo de afirmaciones que pueden más bien bajar los ánimos de lucha y aterrorizar a la sociedad venezolana. En Venezuela lo que hay hoy es una guerra contra los civiles por parte de un régimen corrupto y criminal, una guerra contra más del 90 por ciento de la población que exige su salida inmediata. Si Maduro pretende imponer a la fuerza la Constituyente, no será una guerra civil la que vendrá, sino la sublevación total y definitiva de la población venezolana.

¿Qué presión podría ejercer la comunidad internacional si Maduro redacta una nueva Constitución?

El mundo ha entendido que el caos y la anarquía en Venezuela no son solamente un drama para la vida de los venezolanos, sino que representa una amenaza real para la seguridad de la región. Frente a esto, hay que adoptar posiciones muy firmes dirigidas a hacerle entender al señor Maduro que su única opción es facilitar una salida y una transición a la democracia de nuestro país. 

Los opositores quieren que salga Maduro ante de las elecciones de 2018. ¿No pueden esperar hasta ese año?

¿Cómo se le puede pedir a una sociedad, cuyos niños se alimentan de la basura, se nos mueren los recién nacidos porque no hay oxígenos en los hospitales, que los ancianos no tienen medicinas, y fallecen porque no pueden hacer sus tratamientos, que jóvenes están siendo asesinando por luchar pacíficamente por su libertad, que esperen año y medio más? Cada día que pasa mueren más de 80 venezolanos por falta de comida y seguridad. Eso es inaceptable. 

¿Confía en que la fuerte presión de los venezolanos haga que Maduro suspenda la Constituyente?

Al propio Maduro le convendría suspender la Constituyente, y hay mucha presión, dentro del país y las fuerzas armadas. Sin embargo, sabemos que hay presiones externas. Independientemente de que Maduro suspenda o no la Constituyente, tengamos la seguridad que se acerca la transición a la democracia, y están transcurriendo los últimos días de la dictadura, los más peligroso y los más oscuros, sí. Pero los últimos.

¿Qué pasaría si Maduro deja el poder este año, antes de las elecciones presidenciales?

Todos sabemos que es un proceso inédito y será una transición que requerirá de un Gobierno de Unidad Nacional, donde estén representados todos los sectores, no solamente de la sociedad, sino estudiantes, sector laboral, productivo, academia, pero también los políticos, incluyendo aquellos que hemos luchado contra el régimen desde el primer día, y los chavistas democráticos que se han separado  recientemente del régimen actual.