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Guadalupe Fernández, de 36 años, procura alimentar a su bebé de dos meses de nacido únicamente con leche materna, porque considera que haciendo esto asegura que el pequeño esté protegido ante enfermedades y garantiza que siga creciendo sano. 

Aunque es su segundo hijo, Guadalupe recuerda que lo más difícil de dar pecho fue el inicio, y que fue una experiencia un poco dolorosa, físicamente. Sin embargo, afirma: “Como experiencia propia dar el pecho es algo maravilloso, es un contacto único que tiene uno como madre hacia su hijo”. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece que la lactancia materna exclusiva, debe ser brindada a los niños y niñas en los primeros seis meses de vida para garantizar un desarrollo y nutrición óptima. END

Sin embargo, en Nicaragua, pocas mujeres dan a sus hijos solo leche materna en este período, especialmente por la propaganda de alimentos sustitutos, los mitos alrededor de la lactancia y la desinformación, señaló el doctor Rafael Amador, especialista en desarrollo de la primera infancia de Unicef Nicaragua.

La Ley 295 o Ley de Promoción, Protección y Mantenimiento de la Lactancia Materna, y Regulación de la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, determina que se debe promover que las mujeres amamanten a los bebés, para contrarrestar la influencia comercial de los productos sustitutos.

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No obstante, en Nicaragua, apenas el 31.7% de las mujeres dan lactancia exclusiva a sus hijos en los primeros cinco meses de vida, según resultados de la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud (Endesa) de 2011, la más reciente. 

 “Sucede que la gente de bajos recursos económicos, cree que esto es una forma de garantizarle mejor calidad de vida a los niños, y se sacrifican hasta el 25% de sus ingresos para ‘mal nutrir’ a sus hijos”, señaló Amador. 

Otros factores

Por otro lado, algunos mitos impiden que las madres alimenten a sus bebés solo con leche materna en los primeros seis meses, creencias relacionadas a la apariencia física. Especialmente en la población urbana y joven, las personas creen que las mujeres experimentan “problemas con la belleza de su cuerpo o que van a sufrir consecuencias que después son irreparables”, agregó Amador. 

Otras personas piensan que los niños “no se alimentan lo suficiente con la leche materna”, sostuvo el especialista. Proveerle agua, jugos, leche no materna y suplementos en los primeros seis meses si sacia su necesidad inmediata, pero a largo plazo, provoca que el niño sustituya innecesariamente la leche que produce el cuerpo de su madre por alimentos que no lo nutren. 

Otra de las causas más comunes por las cuales los bebés no reciben lactancia exclusiva en los primeros meses de vida, es la falta de apoyo por los demás miembros de la familia, para que la mamá disponga de tiempo, condiciones y una buena nutrición para que ella produzca leche de manera adecuada, agregó el doctor.

Por su parte, la doctora Ivania González, gastroenteróloga y nutricionista infantil, considera que muchas madres suponen que sus empleos impiden que puedan amamantar a los niños, sin embargo hay formas en las que se puede extraer la leche y guardarla para que el bebé la pueda consumir.

Después que el bebé cumple seis meses, se pueden introducir otros suplementos, como papillas y colados.  Sin embargo, González aseguró: “No hay una condición por la cual la madre tenga que sustituir la leche materna por otros productos”

Los beneficios

La leche materna es el alimento que incluye las proteínas, grasas, azúcares, vitaminas, minerales, que no pueden ser reemplazadas con otro alimento, puesto que solo la leche materna los  contiene.

Estas sustancias contribuyen al desarrollo visual y del cerebro que es fundamental en las primeras etapas de la vida, añadió la doctora González. “En los primeros años de vida es cuando se desarrolla el cerebro. Cuando nace no está completo, entonces si no recibe esos nutrientes en cantidad conveniente no tendrá un desarrollo adecuado”.

Aunque las madres piensen que el niño puede necesitar agua durante sus primeros meses de vida, esta no es necesaria, dado que el 88% de la leche materna está compuesta por agua, de tal forma un bebé cubre sus necesidades hídricas con el pecho materno y no necesita más líquido, subrayó González. 

Asimismo, los nicaragüenses tienden a pensar que como la leche de la mamá no hace ganar peso al bebé como lo harían los suplementos, está “mal nutrido”. 

“Muchas veces en nuestra cultura se asocia al bebé gordo con ser bebé saludable o más bonito, a veces las mamás quieren verlo así. Dicen: con mi pecho estaba flaquito, pero en ocasiones, aunque lo vean delgado, está creciendo bien”, detalló la especialista. 

Los “bancos de leche”

En algunos casos, las madres de familia no pueden dar lactancia a los bebés cada tres o cuatro horas, debido a que trabajan jornadas completas. Sin embargo, existe una alternativa para continuar dándole leche materna, aunque no estén en casa.

“El banco de leche” consiste en extraer la leche del pecho manualmente o con dispositivos eléctricos. Una vez extraída, se guarda en un recipiente limpio y con tapa, recomendó la doctora.

“La leche se almacena en la refrigeradora, en la parte baja, y se ubica en el fondo para evitar que se caliente cuando se abre el refrigerador”, señaló. 

Posteriormente, se deberá rotular la fecha y hora que se extrajo la leche, y cuando se vaya a alimentar al bebé, se calienta a baño maría y se deja tibia.

Fuera del cuerpo de la madre, la leche puede ser consumida por el bebé antes de seis u ocho horas si está a temperatura ambiente, es decir, si fue extraída el mismo día. Mientras que si la leche se refrigera en la parte baja del electrodoméstico dura hasta 24 horas.

Finalmente, la especialista añadió que la leche de la madre puede durar hasta un mes en el congelador.